30 ene. 2015

A juicio, ¡ahhh!

Hace unos días me llegó un mail nuevo que decía que me citaban a un juicio:


¡Y me di un sustito!


Pero me tranquilicé enseguida, porque a) no estoy metida en nada turbio y b) el asunto del correo era sólo una manera de publicitar una nueva apuesta editorial:


Buena manera de llamar la atención del lector :-P.

28 ene. 2015

¡Que van a llevar la templanza de María Dueñas a las librerías!


Y os preguntaréis, ¿cómo lo van a hacer?

¿Cómo se las van a arreglar para arrancar esa virtud de las calientes entrañas de la escritora y desperdigarla por todas las librerías? ¿Le dolerá? ¿Y todo esto para qué, si la templanza es algo intangible?, ¿es que a lo mejor huele a fresas y con ese aroma pretenden atraernos a las librerías como abejas a la miel...?

Ejem. Si en realidad os estáis preguntando "¿pero de qué habla esta loca?", dejad que me explique con esta imagen:


Lo que veis es una captura de un mail incorrectamente escrito que Planeta ha enviado recientemente y en el que promociona esta novela de María Dueñas:


El error está en la ausencia de dos comas fundamentales, las que se encargan de delimitar incisos.

"La Templanza, de María Dueñas, estará en todas las librerías..." sería la opción correcta, porque gracias a esas dos comas se explica qué es La Templanza: una nueva novela de la autora castellanomanchega. Sin embargo, sin esas dos comas en realidad la frase dice otra cosa muy distinta: habla de la templanza de la propia escritora, o sea, de su moderación y sobriedad.

Este fallo ortográfico es habitual en los correos de Planeta y muchas otras editoriales; una pena, sobre todo teniendo en cuenta que las comas salvan vidas.

Qué rollo es que a tantas editoriales españolas les importe un bledo la lengua en la que publican. Buuuh.

26 ene. 2015

Tuits desde un campo de concentración

Antonio Hernández nació en 1907 en Murcia y a sus 34 años los nazis le internaron en un campo de concentración junto a cientos de compatriotas. Hoy su sobrino cuenta su historia en Twitter como si el propio Antonio la estuviese narrando en tiempo real.

Lo que cuenta @deportado4443 estremece. El ser humano y sus atrocidades...

¿Os imagináis que Ana Frank hubiera tenido Twitter?

23 ene. 2015

Harry Peter


Harry Peter es un cuento que la escritora e ilustradora Elizabeth de Prada dedica a las personas con Trastorno Específico del Lenguaje, Trastorno de Espectro Autista y Asperger.

Sólo sé esto de este libro. Bueno, y que de alguna manera parece inspirarse en el niño que sobrevivió. Y que el dibujo de su cubierta es delicado y precioso. Y que da la sensación de que los pájaros han salido de la zona más despeinada del pelo del chico. Y que me produce esa curiosidad sana que dan los libros nuevos por descubrir.


Feliz fin de semana, bonitos :-).

21 ene. 2015

'Sombra y hueso', de Leigh Bardugo

Después del tostón que supuso el intento de lectura de Fangirl, Sombra y hueso me ha devuelto la ilusión por la literatura juvenil en la que verdaderamente pasan cosas. Cosas emocionantes, además, y es que la historia va de un país ficticio, antiguo y rusificado que vive asolado por La Sombra, una oscuridad habitada por criaturas con hambre de carne fresca y que ya ha cubierto un buen trozo de tierra, separando un reino en dos.

El encargado de aniquilar esa zona antinaturalmente oscura es, valga la redundancia, el Oscuro, un tipo poderoso; sin embargo, a pesar de sus grandes dones y los de su ejército de magos, sólo alguien capaz de invocar al sol podrá destruir a La Sombra y restablecer la paz entre los reinos. Ese alguien tal vez sea Alina, una joven cartógrafa que descubrirá que no es una simple ciudadana en el momento en el que una de las criaturas de La Sombra esté a punto de devorar a Mal, su mejor amigo de la infancia.

¿Queréis saber más? ¡Pues a leer, a leer :-)! Para que la tentación sea mayor os diré que Leigh Bardugo escribe con un estilo sencillo, que emociona, que sabe cómo espolear el ritmo de la trama en los momentos clave, y que la aventura, el politiqueo y la parte amorosa están bastante bien equilibrados.

Claro que no todo el monte es orégano en este libro. Para empezar, aunque el tema romántico es correcto, le falta un poco de poso, porque eso de enamorarse y desenamorarse y enamorarse de nuevo en un flusqui no cuela. Para seguir, a veces ocurren cosas sin mucha lógica ni explicación (el comienzo de la historia, sin ir más lejos). Y para terminar, esto:


¿Veis todas esas esquinitas dobladas? Pertenecen a cada página del libro en la que por lo menos hay una errata o una falta de ortografía.

Pero lo peor no es la cantidad abrumadora de errores ortográficos que se le han colado a la editorial Hidra en Sombra y hueso, sino el hecho de que sean tan básicos como no saber puntuar correctamente una enumeración (a mí en el cole me enseñaron que se escribía "Me gustan las manzanas, las peras y los plátanos", no "Me gustan las manzanas, las peras, y los plátanos; esta regla de oro del español no lo es para el inglés, el idioma original de la novela, así que por ahí podrían venir los tiros).

He dejado de leer a otras editoriales por menos, pero como ésta ha sido mi primera experiencia con Hidra y tengo muchísimas ganas de descubrir qué sucede en Asedio y tormenta (la continuación de la historia), creo que habrá una segunda oportunidad.

Si es que no es tan difícil publicar dignamente: hay tantos buenos correctores como peces en el mar.

19 ene. 2015

'Diario de una volátil', de Agustina Guerrero


Hoy la casucha presenta las aventuras en cómic de la Volátil, una treintañera con moño, camiseta de rayas y gran simpatía que vive aventurillas de las de todos los días. 

Por ejemplo, batalla con optimismo contra los malos humos de los demás o esa tristeza que nos sobreviene de repente, o mientras pasa la escoba lo hace a lo superstar para darle emoción, o envía al novio a por compresas y lo que le trae son algo parecido a pañales pero se los pone porque es de bien nacidos ser agradecidos... 


La Volátil es el álter ego de su autora, Agustina Guerrero, una argentina también en la treintena que dibuja con mucho, mucho salero y que cuenta las cosas sin pelillos en la lengua, porque para qué. Así que tan pronto habla del rollo que es estar depilándose las piernas día sí y día no, o de la pereza que da ordenar el escritorio del ordenador o deshacerse de las bragas viejas.


A mí, os voy a ser sincera, lo de las bragas no es que me dé pereza..., sino penita. Después de tanto tiempo juntas y tantas experiencias compartidas, como que me resisto a despedirme de ellas :-(. Llamadme rarita.


Pero precisamente lo bueno de la Volátil es que le importa tres pimientos lo que opinen de ella. Ella vive, come, reza, ama, ríe, llora, jura y disfruta con todo el optimismo del mundo, y ya está, porque la vida es cortita para desperdiciarla en penas o tabúes tontorrones ;-).

Así que, gente bonita, echad si podéis un ojo al caramelo que es Diario de una volátil. Se lee en un santiamén, se relee en otro y al tercero dan ganas de atreverse a coger la tijera para hacerse un mural con las coloristas ilustraciones del libro.

16 ene. 2015

Libros que no me avergüenza haber leído

Librópatas, una web que me requetegusta, publicó hace un tiempo un post titulado '10 libros que te avergüenza haber leído', basado en una encuesta que Book Riot, otra web muy chula, había publicado.

En ese post se hablaba de 9 libros y 1 género literario enterico:


De esa lista he leído a Stephenie Meyer (la saga Crepúsculo), E. L. James (la trilogía Cincuenta sombras de Grey), Suzanne Collins (la trilogía Los juegos del hambre), Charlaine Harris (la saga de Sookie Stackhouse) y A. N. Roquelaure (la saga La bella durmiente), además de una centena larga de novelas románticas.

¿Sabéis cuánta vergüenza siento por haber leído todos esos libros o cuánta cosilla me da contárselo a la gente? Ninguna. Y mirad que yo soy de ponerme como un tomate por nada y lo que cuenta la señora Roquelaure de La bella durmiente es lo suficientemente pervertido como para que a cualquiera le salgan los colores.

Pero es que por qué voy a sentir vergüencilla, si los disfruté tantísimo :-).

12 ene. 2015

Con quién ir a ver '50 sombras de Grey'


¿Con las amigas y los amigos, para que todo sean risitas y ponerse 'coloraos'?, ¿con los novios o novias, para que la temperatura en la sala se multiplique por ocho mil millones?, ¿solos en nuestra soledad a lo 'voyeur' como si no pasara nada pero sintiendo en realidad una vergüencita que para qué?, ¿con nuestras madres, para afianzar el vínculo materno-filial con un plan inolvidable?

Dilemón.

11 ene. 2015

Cuando corrijo

"He invertido toda la mañana en corregir un texto del que, finalmente, sólo he suprimido una coma. Por la tarde la restablecí."
Oscar Wilde

10 ene. 2015

La novela negra según el MoMA de Nueva York


¡¡¡Me encanta *O*!!!

9 ene. 2015

'50 sombras de Grey' para menores


Todo por la pasta. Así han debido de decirse en Estados Unidos los encargados de clasificar la edad de los futuros espectadores de 50 sombras de Grey, la película.

A la adaptación que más morbillo está causando en los últimos tiempos le han otorgado una R, lo que significa que podrá ir a verla al cine cualquier menor de 17 años que esté acompañado por un adulto. Eso se traduce en un público potencial muy, muy, pero que muy amplio.

Y a mí que no me convence esta clasificación... Llamadme puritanilla... ¡Pero si es que sólo el tráiler ya da calor!


Aunque hay que ser realistas: por mucho que la película hubiera sido apta únicamente para un espectador adultísimo, en cuanto se hubiese filtrado en Internet o hubiera salido el DVD se habría acabado el chollo "censurador".

8 ene. 2015

Mark Twain... y los sujetadores


Mark Twain, el creador de las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn, no sólo se dedicó a la literatura: también le gustaba inventar cosas. 

Cosecha suya fueron, por ejemplo, un juego sobre anécdotas históricas y un libro de fotos autoadhesivas. Pero es otro el invento por el que medio mundo debe estarle agradecido al escritor.

Para ajustar chalecos o pantalones, el estadounidense inventó una cinta elástica de quita y pon compuesta por dos pedazos unidos entre sí con unos ganchos pequeñitos. Este artilugio hoy se utiliza como cierre de sujetador.

Como fan suprema de esta prenda interior, a tus pies, Samuel Langhorne Clemens, más conocido como Mark Twain.