15 jun. 2015

El plus de las muchas reediciones

Hace algún tiempo os hablé de Los chicos del ferrocarril. Escrito por Edith Nesbit, una autora adorada por gente de la talla de C. S. Lewis, Diana Wynne Jones o J. K. Rowling, es uno de los clásicos más reeditados de la literatura juvenil británica.

Con semejantes padrinos, no es de extrañar que el libro haya llegado a España..., aunque tal vez sí lo es que lo haya hecho por partida doble en tan poco tiempo: primero gracias a Berenice en 2013 y después a Siruela este mismo 2015.


En fin, no es raro encontrar un mismo clásico publicado por distintas editoriales en poco tiempo (léanse, por ejemplo, las últimas traducciones de Orgullo y prejuicio: la de Bambú de 2010, la de Alba de 2011, la de Alianza de 2013, la de Debolsillo de 2014 o la de Penguin de este año), pero sí es menos habitual encontrarlo multiplicado si se trata de uno recién llegado como el de Nesbit.

Sea como sea, lo que está claro es que esta abundancia de reediciones es un plus para el lector: tal vez elija la edición con la cubierta más bonita, o con la sinopsis más clara, o de la editorial que más le cae en gracia, o del traductor que más le gusta...

Y vosotros, ¿os quedaríais con Los chicos del ferrocarril de Berenice o de Siruela?

Por cierto, Raúl Allen firma la ilustración de la deliciosa portada de esta última editorial. Suyas también son estas cositas:

1 comentario :

  1. Está claro que las obras sin derechos de autor son una fuente inagotable para cualquier editor, pero como bien afirmas aquí el único que gana es el lector, que tiene más donde elegir.

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