31 may. 2012

Los diez mejores libros de...

... literatura infantil y juvenil, según Celia Fraile, del ABC.

Que algunos periodistas no saben conjugar frases y poner tildes no es un secreto para nadie, aunque éste no parece ser el caso de la señora/señorita Celia Fraile.

Su caso es otro, ese en el que le dicen algo así como: "Querida Celia, comienza la Feria del Libro de Madrid, ¿qué tal si te escribes unas líneas recomendando libros?" Y ella, a la que ponen en un aprieto porque de literatura infantil y juvenil no sabe mucho, recurre a lo típico, a los últimos libros que se han publicado. Y el artículo, al que en un alarde de extraordinaria generosidad titula Los diez mejores libros de literatura infantil y juvenil, lo rellena con novedades recién salidas del horno. Para qué se va a romper más la cabeza. O para qué el periódico se va a molestar en buscar a alguien que sepa algo del tema. Total, esto sólo es literatura para niños y jóvenes, ¿no?

Y así, en el texto nos encontramos que si una nueva edición de la Blancanieves de los Grimm (aquí la periodista acierta, claro, quién no va a recomendar la historia de la chica más paliducha de la Historia de la literatura), que si novelitas de "flamantes ganadores de premios" (supongo que aquí tampoco se la jugará mucho, porque los premios literarios, aunque a veces son un poco tongo~tongo, otras aciertan), que si las aventuras de Valentina (por lo visto esta niña italiana es la nueva heroína de los niños)... Pero luego la redactora hace aguas y sigue con cosas como Mago por casualidad, que aunque lo firme una autora conocida no entra ni con calzador en la lista de "Los diez mejores libros de literatura infantil y juvenil"; o las aventurillas de Theodore Boone, que aunque las escriba el señor John Grisham, cuentan casi todas las lenguas que no están ni mucho menos a la altura de sus obras para adultos (Grisham entiende la literatura juvenil como moralista, paternalista y muchas "istas" más).

De los demás libros recomendados, aunque no sé mucho, algo sé. Por ejemplo, a Corazón de fuego la editorial lo compara con Los juegos del hambre en fin pero los blogueros están un poco divididos al respecto. Por su parte, aunque lo nuevo de los Pelegrines no tiene mala pinta, ver esas salamandras al pie de la cubierta crea cierta confusión porque se parecen al clásico anfibio de la editorial Salamandra. En cuanto a lo último de Sierra I Fabra, teniendo en cuenta que las últimas publicaciones de este señor no están saliendo muy bien paradas, no da la sensación de que ésta vaya a pegar el bombazo. Es un suponer nada más, claro.

Hay otro detalle muy curioso en esta súper lista de súper libros. Los tres más juveniles que se recomiendan han salido de la misma casa, Montena, una editorial que se caracteriza por lanzar títulos de calidad muy cuestionable (en general, ojo, porque de vez en cuando se golpea la cabeza contra un manuscrito bueno o menos mediocre que la media).

Entiendo que un periódico tenga que hacerse eco de la FLM y entiendo que le pidan a un redactor que se ponga a recomendar libros. Pero recomendarlos sin tener ni idea de si son buenos o no, y tener además la desfachatez de llamarlos "los diez mejores libros de literatura infantil y juvenil", me parece pasarse de la raya. Y claro que comprendo el reclamo del título del artículo, pero es tan mentiroso, fácil y vacío que me revienta. Porque vosotros y yo, que más o menos sabemos qué se cuece en este mundo lijero, tenemos la capacidad de leer ese artículo de forma crítica, pero ¿y los padres que lo lean y decidan creerse que estos diez títulos son los mejores del mundo mundial?, ¿y los niños a los que les regalen estos libros cuando seguramente habrá otros mucho mejores que se han quedado fuera de la lista?, ¿y los jóvenes que están empezando a creer en la literatura juvenil?, ¿y los profesores en busca de joyas para el próximo curso escolar? Esto no es serio.

Aunque no os creáis: este artículo en concreto es del ABC, pero los demás periódicos tampoco se salvan, ni siquiera el supuestamente sabio y riguroso suplemento Babelia, que de vez en cuanto suelta unas barbaridades sobre la literatura juvenil que ponen los pelos de punta. Hubo un artículo en particular absolutamente demencial que decía cosas como que los niños y jóvenes que leían libros mitigaban la soledad en el patio enamorándose de elfos o que los que no leían se dedicaban a jugar y compartir bocadillos... Si os han entrado ganas de vomitar, imaginad qué pasaría si leyerais el artículo completo.

Cuando los medios de comunicación hablan de Riesgo y su prima, de los políticos y sus políticas, de conflictos armados, de Nadal o del partido de fútbol de ayer, saben más o menos lo que se hacen. ¿Es que la cultura no es merecedora de ese honor?

Vamos a consolarnos entre todos, ¡abracémonos fuerte!

Y, bueno, otro abrazo grande para los lectores de Moccia, porque con cubiertas como ésta ya no sabrán qué libros son de Federico o del catálogo juvenil más romanticón de Planeta. Para colmo, las protagonistas de Abrázame fuerte son "Las Princess", como "Las Olas" de Perdona si te llamo amor.

Si lo llego a saber, me espero hasta hoy para escribir De Moccia a Gungui pasando por Blue Jeans. Con este panorama por delante, ¿el escritor de los pantalones se habrá enrabietado con más gente?, ¿tal vez por fin habrá entendido que lo que escribí sobre sus libros y los de los otros autores fue un simple y respetuoso y cariñoso texto?

Los autores, las editoriales y los medios ya no respetan nada, ni siquiera al lector. ¿Innovamos y mejoramos un poco, eh? Yo creo que es un buen deseo.

Hale, me despido hasta el próximo post. Supongo que hasta que no avance con la tesina o pise la Feria del Libro no pararé de quejarme y soltar moscas por la boca... ¡Gracias por aguantarme! De regalo os dejo la lengua de Peeta (si no os gusta buscaré otro).
PD: si vais a pisar la FLM en su último fin de semana (afortunados que podáis estar éste...), avisadme para que nos demos una vuelta por las casetas buscando cubiertas Mocciabluegunguinianas y haciendo como Ron.

30 may. 2012

Hay algo peor que una editorial juvenil...

... que no esté en Twitter todavía.

Eso peor es que sí esté en Twitter y tuitee con faltas de ortografía. O que tuitee sólo con enlaces, sin mediar palabra. O que se ponga a hablar en catalán, cuando la gran mayoría de sus lectores no se va a enterar de nada. O que con sus tuits quiera ir de colega con los lectores pero haga el ridículo porque no lo hace bien, no funciona. O que insista en utilizar lenguaje SMS con la excusa de los poquitos caracteres permitidos por mensaje. O que no tenga claro que éste bloguea sobre literatura infantil, que el de más allá bloguea sobre adulta y que el de más lejos lo hace sobre juvenil, y les diga a los tres lo chulísima que es su novedad juvenil de este mes; ¿qué les importa a los blogueros de infantil y adulta? O que, en definitiva, le dé igual aprender a utilizar bien una red social a través de la que está en contacto con lectores, libreros, otras editoriales y demás paseantes.

Cosas así, y muchas más que ahora no se me ocurren, hacen del mundo editorial tuitero una fiesta ♥.

28 may. 2012

Atrapada en la ciudad de las mil muñecas

Yo nunca he sido de jugar con muñecas y, para más inri, las de porcelana me dan pavor, como los payasos, pero esta cubierta a lo Príncipe de Persia tiene algo. Magia, ángel, chispa, lo que cada uno prefiera. Gran parte de su atractivo reside, aparte de en esa atmósfera tan exótica, en ella, en la chica de al final del camino en la cima de la montaña. Parece Simba cuando Mufasa le dijo que todo el reino bañado por el sol sería suyo.

Últimamente se llevan las cubiertas de este estilo, protagonizadas por chicas de rostros hermosos y cuerpos de infarto, y, sobre todo, apariencia poderosa y peligrosa. Sin embargo, nunca hay que fiarse de que estas féminas vayan a resultar como nos las pintan. ¿Cuántos libros adornan sus tapas con chicas de aparente garra que al final han resultado ser las típicas protagonistas Tontas Del Bote? Véase si no mi experiencia con La maldición del tigre: su protagonista, bella e interesante en la cubierta, en la historia es simplemente boba y vive situaciones sencillamente absurdas.
Que sí, que las sinopsis existen por algo, pero son igual de poco seguras que las cubiertas. Se les da muy bien vender la moto, y más cuando comparan tal libro con los de Rowling con una alegría desmesurada o ponen a un súper autor diciendo que tal novela es la pera limonera. A veces, ojo, la promesa se cumple.
Las chicas que aparecen en las cubiertas son muñecas, sólo muñecas. Títeres al servicio del marketing más frío, del que juega con los sueños y anhelos del lector. Están ahí para que los lectores, llamados por la curiosidad, picoteen y compren los libros mientras los ojos les hacen chiribitas. Lectores que luego en sus blogs publican un post con la foto de su última adquisición, con la que están extasiados. Lectores que antes de probar el producto ya han compartido su entusiasmo en las redes. Yo lo he hecho.

Ésta es una estrategia estupenda en la que sigo cayendo. Pero claro, ¿quien se resiste a cubiertas bonitas?, ¿quién es capaz de mirar hacia otro lado cuando las protagonizan chicas tan increíbles a las que en mis mejores fantasías me gustaría parecerme? Porque sí: quiero que mis cabellos bailoteen con el viento, quiero una nariz fina y respingona, quiero músculos para poder trepar a los árboles cuando me apetezca, quiero una mirada fiera y decidida para cuando me toquen los ovarios, y quiero un aura poderosa que haga que a los malos se les caigan los calzoncillos y las bragas.

Sigamos jugando.

22 may. 2012

¡Sed de papel, sed de papel!


Hoy me ha tocado publicar un artículo en el diario y he hablado de libreros. De libreros que miman los libros y de libreros que se repeinan las cejas mientras piensan qué aburrido es leer. Los primeros están hechos de papel y los segundos son de plasticucho. Los de papel son los buenos, los de la concepción romántica de la profesión, los que te saludan cuando entras a la librería y te echan una mano cuando se la pides; los de plasticucho son marionetas aburridas que te juzgan cuando te ven llegar al mostrador con un libro juvenil y otro romanticón.

Hurra por los libreros de papel, ¡HU-RRA!

Si queréis leer el artículo de arriba abajo sólo tenéis que hacer clic aquí. ¿Veis? Apoyáis la yema del dedo sobre estas palabras y ¡tachán! Ojalá tengáis cerca libreros de papel. Si los tenéis: achuchadlos, sonreídles, pedidles consejo y dadles las gracias. Contadles que no están solos.

21 may. 2012

Cuando Bella Swan acarició un huevico


Cuando vieron la película (¿Crepúsculo 2, 3, 4?), a nuestros ojos les pareció que la chica Swan acariciaba a su lobo preferido, pero las nuevas tecnologías estaban haciendo trampa. Resulta que lo que acariciaba con esa sonrisilla tierna, y la sempiterna otra mano en el bolsillo, era una cabeza humana cubierta por un buzo. Una cabeza~huevo, vamos.

Ah, la magia del cine...

18 may. 2012

Tengo que dejar de postear estas cosas...

... pero son demasiado divertidas. ¡Feliz fin de semana!

Lo que todos deseamos cuando hace calor

es un trocito de sandía. Dulce, refrescante, veraniega. Qué cubierta tan bonita.

Es la una de la madrugada y en el termómetro de la marquesina de la calle de enfrente parpadean los veinticuatro grados y las hojas de los árboles no se mueven, no corre ni un suspiro de brisa. Pero no me quejo, que yo quería calor. Claro que tengo cuerpo del norte y los calores de la capital lo ablandan demasiado. Quema, se dilata, se transforma, suda (qué verbo más feo a veces). Necesita un cachito de sandía.

Buenas noches.

16 may. 2012

Sobre pájaros famosos

El sinsajo de Los juegos del hambre + el gordo pájaro de Twitter= tuitsajo

El sinsajo + Hedwig (la lechuza de Harry Potter)= hedwisajo

El sinsajo + Caponata (de Barrio Sésamo, nananá)= caposajo

15 may. 2012

Que estoy mu' loca


Así estoy escribiendo esto. ¿Que por qué? Porque soy una torpe. Me he dormido sobre las gafas y se han quedado tan torcidas que dan ganas de tirarse a una piscina sin agua. ¿Para qué me habré echado una siesta? Con todo lo que tengo por hacer... Lo dicen todos los refranes, procrastinar es malo.

Mientras intento arreglar el desastre os dejo con esta imagen: es Jennifer Lawrence en modo divertido (por lo visto esta chica es la caña). Katniss Everdeen en el cine, vaya. Ah, y pongo la foto aquí y no en el blog de Los juegos del hambre porque allí hay varias legiones de lectores sin una pizquita de humor que me echarían a los mutos por enseñarles a su Jennifer así de graciosa. Pero bueno, que estoy mu' loca e igual, en un arrebato, voy y la publico. Estoy preparada para el chaparrón.

14 may. 2012

Esta vez voy a creerme la frase promocional

"Lo que sucedería si Harry Potter ingresara en la policía Metropolitana". Y me la voy a creer porque la firma Diana Gabaldon, esa SEÑORA de la romántica adulta. Palabras mayores. Claro que con esta sinopsis no me extraña...
Ríos de Londres, de Ben Aaronovitch

Peter Grant era como cualquier otro agente novato de la Policía Metropolitana de Londres hasta que recibió cierta información de un testigo ocular en un caso de homicidio. Nada digno de mención si no fuera porque dicho testigo resultó ser un fantasma. Ahora su día a día consiste en negociar treguas entre el dios y la diosa del Támesis, y desenterrar tumbas en Covent Garden. Por si eso no bastara, un espíritu maligno y vengativo está sembrando el caos en Londres y el agente Grant está dispuesto a hacer lo que sea necesario para salvaguardar la paz de la Reina.
¡Espero/deseo no equivocarme!

11 may. 2012

¿Por qué en los libros juveniles ambientados en el futuro...

... siguen estando los hombres por encima de las mujeres?

La literatura juvenil tiene sus más y sus menos, y entre sus menos se encuentra un machismo recalcitrante. Por fortuna no siempre aparece... pero lo cierto es que sigue ahí, al acecho de cualquier escritor tontuelo que no se entera de que ya no se lleva eso de poner a las madres de los protagonistas a hacer galletas mientras los padres se van al laboratorio a hacer experimentos para salvar al mundo. Que estos clichés pasados de rosca se den en las historias ambientadas en nuestro tiempo tiene delito, pero cuando aparecen en las novelas ambientadas en el futuro se me llena la boca de espuma.

En Efímera, por ejemplo, los viejoverdes tienen el poder y se dedican a secuestrar a jovencitas para casarlas con éste y el de más allá o enviarlas a prostíbulos. En esta historia las mujeres no cuentan, sólo sirven para hacer hijos. En Los juegos del hambre los mineros son hombres y en el control de mando de los juegos apenas hay una mujer jugueteando con las vidas de los tributos (de esto da fe la película; imagino que lo mismo ocurre en el libro, hace mucho que lo leí); por no hablar de que en las altas esferas del Capitolio sólo hay hombres, hombres y hombres. En Despierta (Across the universe) los personajes viven en un mini~mundo dentro de una nave espacial. Y adivinad qué: el líder es un hombre, el futuro líder es un hombre, el antiguo líder fue un hombre, el archivero (un tipo importante) es un hombre, el único médico es un hombre, los investigadores tienen toda la pinta de ser hombres... y así. En Despierta, el colmo de estos tres ejemplos, las mujeres, aparte de para volverse locas, dejarse manipular o hacer hijos en sitios públicos, no sirven para nada, básicamente. Bueno, miento. También sirven para ser enfermeras.

Aquí veo una incoherencia temporal muy grande: ¿no se supone que cuanto más lejos avancemos en el tiempo... más se nos habrá metido en la cabeza que los hombres y las mujeres somos absolutamente iguales? Tengo dos teorías sobre quienes escriben esta literatura juvenil ambientada en el futuro: a) piensan que las mujeres de la época de las cavernas son las mujeres del hoy y del mañana; b) creen que en el futuro se avanzará hacia atrás y las mujeres seremos unas tontainas serviles crea~hijos.

Cualquiera de estas dos teorías me pone los pelos de punta, por eso espero equivocarme un poco. Lo que sí tengo clarinete es que las autoras de juvenil (y digo autoras porque estos novelones futuristas suelen firmarlos ellas) deberían empezar a tomar nota de todo esto. Que sí, que ese machismo del que hacen gala sirve para alimentar el conflicto... pero, precisamente porque se espera que el futuro se mire con gafas violetas, esa trampa dramática no se sostiene. ¡No puede ser tan difícil creerse que hombres y mujeres pesan lo mismo en la balanza!

Pisotear las gafas violetas no le hace un favor a nadie, y menos al lector, al que si sólo se le da de comer literatura seudomachista, al final terminará por volverse ciego e insensible al problema.

Pon unas gafas violetas en tu vida.
✂ Sí, Despierta ha sido mi última lectura. Agradable de leer pero nada espectacular ni emocionante. Además, después de más de quinientas páginas aún no conozco bien a los dos protagonistas. Por no hablar de esa suerte de epílogo tan innecesario.

10 may. 2012

El Poder de la Vara podrá con ella

Esta noche no estoy inspirada para contaros nada gracioso o interesante, sólo me salen cosas aburridas... por eso, aquí va una portada horrible para entretenernos un rato. Veréis que la he nombrado así, "horrible".

¿Le atizamos con el Poder de la Vara? Igual logramos que coja un poco de color, que ese pecho~lobo con escamas se vuelva sexy o que la chica deje de tener pinta de tontuna debilucha.

Ésta es la típica portada que no me invita a leer el libro. Me voy corriendo en dirección opuesta, buenas noches.

8 may. 2012

A veces, cuando estoy sola, me gusta oler los libros

Para no ganarme miradas preocupadas suelo hacerlo cuando nadie me ve. Escojo un libro, lo abro por la mitad, hundo la nariz entre sus páginas y aspiro como si estuviera en medio del campo.

Cada libro huele diferente, depende de lo nuevo o viejo que sea, la tinta que lleve, el cloro que hayan usado, el tipo de papel... pero todos huelen igual: a vida, a "AhDiosMíoQué Maravilla", a nuevas aventuras.

7 may. 2012

No me gusta el cartel de la próxima FLMadrid

Éste es el cartel de la próxima Feria del Libro de Madrid, la número 71 (del 25 de mayo al 10 de junio en el precioso parque del Retiro). Lo firma el fotógrafo Chema Madoz, y en Estandarte y otros sitios dicen que les gusta. Por mucha metáfora que contenga y por muy monos que sean esos bocadillos, a mí me parece tristón, aséptico y gris como el cemento. Si le diera un lengüetazo probablemente sabría a barro seco.

Admito que el arte moderno~simbólico y yo no nos llevamos especialmente bien... ¿Disfrutaréis vosotros de esa sensibilidad y, por tanto, el cartel os parecerá la pera limonera?

El nuevo soporte que desbancará al libro digital

Foto encontrada por ahí. No tiene pinta de ser un montaje (de hecho encima de la pizarra hay un marcapáginas de Sin Tarima, una librería madrileña muy cuca que abre hasta tarde). Para los más obvios (sé que estáis ahí): obviamente el título del post es pura ironía.

Buenas noches buenas. Hoy, ole, he sabido responder las preguntas más frikis del Trivial. Me pican muchísimo los ojos. Necesito dormzzz...

6 may. 2012

Soy una cumbre borrascosa

A la izquierda, el primo de Edward Cullen. A la derecha, yo en El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde: con medio rostro levanto una ceja con penica por los avatares de la vida y con el otro medio frunzo la otra ceja. La arrugo porque en este momento se me llevan los demonios (o sea, el primo de Edward Cullen) porque la vecina de al lado lleva un buen rato taconeando de aquí para allá. Con ganas, con ímpetu desequilibrado, como si estuviera haciendo hoyos en el parqué para echarse después una partida de golf casera (en los campos no para de llover, tiene su lógica).

Esta noche está siendo borrascosa, como las cumbres de Emily Brontë. Malditos, ¡malditos tacones! No paro de tuitear a mi vecina que pare, que no es de modernas lo que está haciendo. Como no se descalze, dispararé mis puños a lo Mazinger Z y acabaré yo esos hoyos.


Qué portada más cuqui la de arriba, ¿eh? ¡Buenas noches! ¡Descalzaos! ¡Y felicitad a vuestras madres y abuelas, porque hoy es su día!

5 may. 2012

Es de noche y tenéis que ver esto... ¡Lumos!

Porque es posible resumir con gracia y habilidad los siete libros de Harry Potter en 99 segundos.


Porque también es posible hacerlo a la española. Supongo que tengo que decir "ole".


Y porque las mejores historias tienen los "detrás de las cámaras" más tiernos y divertidos. Si estáis sensibles os recomiendo una caja de pañuelicos de papel. Os vais a emocionar.

Un abrazo de fan nostálgica para todos los que, como yo, crecisteis con Harry, Hermione, Ron, Hagrid y los demás. Ah, qué tiempos...
Ahora sí, buenas noches. ¡Nox!

1 may. 2012

Pasen, pasen por el aro

Ayer noche fue La Noche. No es que fuera a tener la cita de mi vida, fuera a probar la cerveza de mantequilla o me fuera a pasar nada extraordinario. Ayer noche era la víspera de un nuevo mes, y como todas las vísperas de nuevo mes tenía una misión: corregir las sinopsis del nuevo catálogo de novedades de El Tiramilla, que iba a publicarse hoy, día 1. Aquí lo tenéis.

En general, las sinopsis que preparan las editoriales juveniles de sus libros son peligrosas y de una oscuridad insondable, atacan los nervios y lanzan rayos cósmicos. Suelen estar mal hechas, no tener coherencia, ser un churro y venir llenas de faltas de ortografía y puntuación. Hacen que siempre me pregunte qué clase de gente trabajará en sus editoriales; tanto en las más grandotas y famosas como en las más humildes y pequeñitas. Claro que siempre hay honrosas excepciones: Salamandra, Nocturna, SM y Anaya, por ejemplo.

¿Las personas que trabajan en las editoriales de literatura juvenil habrán ido al colegio, que es donde se aprende a escribir? ¿Tendrán el más mínimo interés en saber hacer algo más que la O con un canuto? ¿Se sienten satisfechas de su trabajo y respetan al lector? Todos los meses me hago las mismas preguntas. Me aburro.

A mí se me caen los ojos, me dan calambres y me entran calores cuando leo sinopsis tan vergonzosas. ¿Qué tiene que hacer una para que las editoriales ofrezcan un trabajo bien hecho? Y no se me ocurre soltar la tontería de que a lo mejor la raíz del problema es que ya no se contratan correctores: quien trabaja en una editorial tiene que saber escribir con corrección, tiene que conocer las normas. Como el sol tiene que dar calor, la lluvia tiene que mojar o los estornudos tienen que hacer que nos pique la nariz. Son cosas evidentes y, sin embargo, me he encontrado de todo: comas que son como el Guadiana porque tan pronto aparecen como desaparecen, argumentos con ideas inconexas, guiones que abren incisos pero no los cierran, barbaridades como acabarán sin tilde, imperativos que quieren ser infinitivos, sobretodos que deberían ser sobre todo's... Por no hablar de argumentos tan poco interesantes que presagian novelas espeluznantemente malas.

Debería ocurrir como con el carnet de conducir, que por cada falta al volante la ley se come un punto: por cada falta de ortografía en las sinopsis (y en los libros, las notas de prensa, los mails...) desaparecerá un lector. Seguro que entonces a muchos iba a quitárseles esa sonrisa de suficiencia.

También explosionan cohetes en el cielo cuando a las sinopsis se les llena la boca de frases-cliché. De frases que deberían sonar simpáticas pero que saben a rancio porque han sido tan utilizadas que han perdido su sentido. Hablo de cosas tan aburridas como:
  • Deberá escoger entre él y su propia vida...
  • No te dejará indiferente...
  • Podría perder todo lo que ama...
  • Es la única con poder suficiente para impedir el fin del mundo...
  • Se da cuenta de que no puede huir para siempre...
  • El nuevo Harry Potter...
  • Buscando aquello que desconocen...
  • Deberá enfrentarse de nuevo a sus miedos y a su pasado
  • Y entonces ya nada será igual...
  • El nuevo Crepúsculo...
Y si las frases-cliché enloquecen a la masa, imaginad lo que consiguen sinopsis tan prometedoras como estas dos. Logran que me tiemble el cuerpo de emoción, que se me ericen hasta los pelos de la nariz, que se me seque la garganta.

Gritos del alma II. Salva mi alma, de Rachel Vincent

Cuando Kaylee Cavanaugh gritaba, alquien moría. Por eso, cuando Eden, una estrella del pop adolescente, se desplomó en el escenario y ella no se puso a chillar, comprendió que pasaba algo raro. No podía lamentarse por alguien que no tenía alma.
Lo último que le hacía falta era hacer novillos, saltarse el férreo toque de queda de su padre y poner a prueba la lealtad de su novio, un chico tan guapo que Kaylee casi no se lo creía. Pero adolescentes fascinados por el estrellato estaban vendiendo sus almas sin saber lo que eso suponía: una vida fugaz llena de fama y riquezas a cambio de una eternidad en el Submundo. Kaylee no podía permitirlo, aunque para salvar sus almas tuviera que poner la suya en peligro.

Que alguien me explique qué relación tiene el primer párrafo con el segundo. Y que alguien, por favor, haga desaparecer a protagonistas tan lerdas como esta tal Kaylee: ¿que no podía creer que un chico tan guapo fuera su novio? Eso es, enseñando valores a los lectores de hoy. A mí ya se me han quitado las ganas de leer el libro.

Mírame y dispara, de Alessandra Neymar

Kathia Carusso, una joven adolescente de la alta aristocracia italiana, regresa a Roma tras muchos años de internado sin entender muy bien por qué su familia la quiere de vuelta. Allí se reencuentra con Cristianno Gabbana, un conocido de la familia con quien nunca ha tenido muy buena relación. Cristiano es terriblemente atractivo e impulsivo, y no parece tener más preocupaciones que las peleas con otras bandas y coquetear con chicas de piernas largas. Al empezar el curso Kathia y Cristianno verán que no solo comparten la misma clase sino también el mismo grupo de amigos. Lo que empezará con odio irá desembocando en una tensión cada vez más fuerte, con provocaciones cada vez más descaradas y situaciones límite. Y cuando finalmente ambos se atrevan a aceptar sus verdaderos sentimientos, deberán sortear obstáculos que nunca hubieran imaginado...

Sinopsis como esta otra me dan ganas de meterme en casa, bajar la persiana, apagar la luz y esconderme debajo de la cama. Auguran una historia boba, sin chicha,
superficial y nada original de la que correré siempre espantada. ¿La labor de una sinopsis no es tirar la caña y pescar lectores? Ante esto, ni siquiera tengo ganas de meterme con su inconexión de ideas.

Por cierto, no es por destrozar la novela, pero... en la primera página ya hay un par de faltas y la narración deja sin aliento (literalmente, mata de horror). Por no hablar de La Frase Estelar: "Me daba cuenta de lo poco que valía mi vida si él no estaba a mi lado". Debería estar prohibido crear protagonistas femeninas de esta altura.

Vivimos en un mundo raro y revuelto, y el de la literatura juvenil custodia su cachito del pastel. Pero si quiere sobrevivir con la cabeza bien alta va a tener que empezar a hacer algunos cambios. Porque parece que hoy cualquiera trabaja en una editorial y cualquiera publica un libro. Al menos tengo claro que no seré yo quien pase por el aro. Seguiré siendo cansina, insoportable y repipi con este tema: tal vez así hiera lo suficiente el amor propio de alguno como para que le entren los mismos calambres que a mí y reaccione. Porque nunca es tarde si la dicha es buena, dicen.
Un abrazo de oso y agradecido para los buenos profesionales.