31 dic. 2011

Dejad que me atuse los bigotes


Multiplicando un lado por otro me salen cuarenta mostachos de colorines, así que llevará un rato, tal vez la noche entera. Pero es que hoy es el último suspiro del año y se merece este momentito de adorno y reflexión. Después, cuando haya terminado, continúo. Hasta entonces: buenas noches buenas.

30 dic. 2011

Princesita, princesita mágica...


Esta noche estoy con ganas de hablar con las paredes (porque no hay nadie despierto) y de comerme un trocito de tarta de queso, otro de tarta de chocolate borracho y otro más de tarta de bollo suizo (no he cenado, así que tengo hueco para los tres).

Este último deseo es de ayer, hay que ver cómo me repito. Casi tanto como los parecidos, así, un poco en general, de estos dos carteles. A la izquierda, el de Princesa por sorpresa, película basada en los estupendos diarios de la princesa Mia de Meg Cabot, y a la derecha, el de la nueva versión de Blancanieves. Es cierto, diréis: la señora de la izquierda es la abuelita de la princesa y la de la derecha es la malvadísima madrastra. Pero son dos señoras actrices. Y la sonrisa de la madrastra, Julia Roberts, es tan preciosa como la de la actriz que encarna a Mia, Anne Hathaway; y hay muchas coronas repartidas por ahí; y cada princesa es pícara a su manera; y los subtitulitos están en rojo manzana...

Tengo hambre, dadme la razón u ofrecedme un trozo de tarta.


Y termino con otra curiosidad en la que he caído hace unas horas. ¿Se parecen o no se parecen esos dos señores encapuchados? Los argumentos de una y otra historia no podrían ser más distintos, pero, oigan... Ah, y la chica de Verbo se llama como yo.

Buenas noches. Veré si sueño con pastelitos o, si me da el aire, mañana aprendo a cocinarlos.

(soy pesada, lo sé, de ideas fijas)

28 dic. 2011

¡Yo creo en la LIJ! ¡Yo creo, sí creo!


Ayer escribí un artículo sobre la literatura juvenil en El Tiramilla.

Hablé de lectores de puturrú de fua, de booms lijeros que parecen anuncios de perfume de la televisión, de literaturas adjetivadas y machos fabulosos, de correctores que crían malvas, de los "niños súper excitados" del cargante y vergonzoso artículo sobre LIJ que publicó hace poco Babelia, de mi archienemiga la literabasura, de que ¡esto es la guerra, señoras y señores!, de que todos nos merecemos un buen libro, de hacer como los picabueyes, y de creer en la literatura juvenil a pesar de todo, incluso cuando llevemos orejas de reno.

¿Os apetece leerlo? Quedó bonito, gracioso y reivindicativo, o eso dicen (y yo encantada).

26 dic. 2011

Consejo del día, por un anónimo

"Un médico ha afirmado esta mañana en la televisión que el único modo de conseguir la verdadera paz interior y alcanzar la felicidad es acabar todo lo que tengas pendiente o a medias. Así que he echado un vistazo por casa y he encontrado varias cosas que había comenzado pero que no había finalizado: he terminado por completo una botella de tinto reserva, una botella de tinto crianza, una bodella de Baileys, una bodeya de grron, un baquettte de batatas britas, una gajjja devallllliiiiiuuum, el resdo de unas yogoladinas y de udas badalenas. Dodienes di idea de lo godidamende ffffabulosssso gue me diendo agoramidmo. Fod favod, engvía ezdo a dodoz losss gue ziendaz gue nededidan bazz inderiozz y do alganzann la velicidadd... Coñññño oz guiero bussshho a dodoz. ¡Joed, gómo oz guiedo! Un bezzo yun agrazzo."

Gracias a mi tía y a mi madre por querer aconsejarme, y un abrazo grande para todos, pero hoy en especial para mis tiramillotes. Con gran cariño,

La correctora más ogra del mundo

25 dic. 2011

Navidad, Navidad, dulce Navidad ♪

Papá Noel me ha regalado estas orejas de reno, estaban bajo el pino, dentro de un saco rojo; también me ha traído unas botitas marrones para andar por casa (alguien mantiene viva la esperanza de que deje de ir descalza... ¡aunque son tan monas!). Y así vestida, con una foto sacada ayer noche en plena comilona familiar, os deseo unas muy felices fiestas. Dulce Nochebuena ayer y feliz Navidad hoy. Solitos o acompañados, entre risas, gritos o silencios... como sea, ojalá estéis disfrutando de paz y alegría durante todo el día o, por lo menos, a ratitos. 

(¿Debería pedir a los Reyes un poco más de sentido del ridículo?)

24 dic. 2011

Tú y yo, piratas de agua dulce

Hace días en mi cajita de recortables virtuales guardé una noticia que ha recorrido todos los periódicos, media red y la mayoría de los telediarios: a través de su Facebook, la escritora Lucía Etxebarría comunicó su decisión de dejar de publicar porque está harta de la piratería. "Dado que he comprobado hoy que se han descargado más copias ilegales de mi novela que copias han sido compradas, anuncio oficialmente que no voy a volver a publicar libros en una temporada muy larga." Por éste y otros comentarios en los que defendía su postura ha sido tan aplaudida como vapuleada y, cómo no, también acusada de urdir con esto una estratagema para conseguir publicidad rápida y facilona. Ya sabemos lo veloz y poderoso que es Internet, ¿verdad?

Sin embargo, ¿quién querría darse bombo a costa de sufrir comentarios tan insultantes como los que ha recibido la autora tras su comunicado? ¿Por qué lo que parece una decisión firme y honesta se desvirtúa con tanta saña? La gente debería limitarse a hundir las narices en sus propios asuntos, porque si bien podemos ejercer nuestra libertad para opinar sobre lo que consideremos, conviene a veces trazar unos límites. Hasta aquí y no hasta allá, porque sin querer (o queriendo) se puede hacer daño gratuita e innecesariamente.

Aparte del rapapolvo hay más preguntas, claro. ¿Por qué los lectores son (somos o hemos sido) tan piratas? ¿Qué hay del hecho robinhoodiano de que quienes ofrecen los libros para su descarga lo hacen porque sienten verdadero amor por la lectura? ¿Por qué el precio de los libros (españoles) es tan prohibitivo? ¿Por qué los libros electrónicos en España cuestan casi lo mismo que los libros en papel corriente y moliente? ¿Por qué a las editoriales les está dando tanto miedo adaptarse a esta nueva era si no les va a quedar más remedio que hacerlo? ¿Por qué no tenemos más paciencia y todo es tan desesperadamente fugaz? ¿Por qué escribir no da para vivir? ¿Por qué no todos entienden que un libro es un amigo y, como tal, se le debe mimar? ¿Y por qué cuando navegamos al amparo del anonimato virtual somos capaces de convertirnos en malas sombras de nosotros mismos? Que se lo digan, si no, a la huella traviesa de Peter Pan.

Me paro aquí, os encargo la reflexión a vosotros. Feliz día de Nochebuena.

22 dic. 2011

Parecidos razonables (y opinables) a pares






Y como a veces las imágenes valen más que mil palabras, me paro aquí. Pero no sin antes colar la curiosidad del día: ¿sabíais que la expresión "Jesús" que se dice cuando alguien estornuda viene de la frase "Jesús te proteja de la peste"? ¡Menuda evolución!

19 dic. 2011

He puesto galletitas de jengibre, ¿las veis?


Así es, ahora la galleta de Shrek ilustra todas las entradas del blog. Antes era un librito naranja, ¿os acordáis? Y dentro de unos días, en un alarde de salvaje locura, igual hasta cambio la galletuela por una bola de Navidad. No es gran cosa, pero estamos a menos de una semana de Nochebuena y la casucha se merecía un aire navideño.

Y hablando de estas fechas de luces de colores en la calle, villancicos sonando en los supermercados y pistas de hielo levantadas de repente en el centro de las ciudades, las editoriales ya empiezan a e-nviar sus postales de Navidad. Ésta que os enseño y que a muchos os habrá dejado ya embobados es la de Nocturna, esa editorial pequeñita con títulos requeterricos que crece a ojos vista. ¿Os habéis fijado en que la ilustración está repleta de referencias a su catálogo? Esto es como un ¿Dónde está Wally? pero con más colores. De momento he encontrado el juego de El corredor del laberinto (ahí, sobre la mesita, con fichas estilo parchís, chis, chis), la vidriera de El cristal embrujado, el animalillo de El zorro y otras historias, el cuadro El caminante sobre el mar de nubes de Un ardiente verano y supongo que alguna antigualla de La tienda de antigüedades. Ah, y no me olvido del gatito negro, sello indiscutible de la editorial, ahí aupado a la mesa mientras piensa en la mejor manera de tirar todas las fichas al suelo.

Probablemente me esté dejando por el camino a muchos Wallys, pero quiero terminarme los Filipinos de ayer mientras sigo con la lectura de Un cadáver en el desierto (¡me he quedado a mitad de beso entre dos personajes, tengo que ponerle remedio!), así que os propongo que en este punto juguéis vosotros a completar el puzle de la felicitación. Os servirá de gran ayuda la página del catálogo de Nocturna.

Y creo que nada más, por hoy ya he sido bastante insustancial. ¡Buenas noches!

PD: el jengibre, así, en crudo, es tan poco apetecible que asombra que con él se puedan cocinar cosas tan buenas.

18 dic. 2011

¡Estoy de "vacaciones"!

¡Y yo con estos pelos! 

Y trabajando a ratos mientras descanso la cabeza, toda una superviviente después de un semestre de órdago. Y acabando un paquetito de Filipinos blancos, que están muy buenos y por eso mismo deberían estar absolutamente prohibidos para la gente que, como yo, no tiene medida y sí un estómago de lo más acogedor. Y escuchando explosiones en la calle... no sé de qué van algunos, ¿por qué simplemente no se quedan en sus casas y van corriendo en plan "¡Jerónimooo!" contra las paredes como si fueran el Andén 9 y 3/4? Y mirando de reojo mi pinito de navidad, de plasticucho verde de gran bazar, y lazos rojos y dorados bien grandes para que se vean de lejos y en tecnicolor. Y mirando también la ropa y las sábanas tendidas, con la esperanza de que se me aparezca el Fantasma de las Navidades Pasadas y se encargue de recoger todo eso y doblarlo y guardarlo, y de dejar las pinzas de colores en su cajita. Y ojeando de lejos y gafapastosilla un montón de libros nuevos que me tientan, ¡me tientan!; no sé por cuál empezar, ¡éste es el dilema de todas las vacaciones! Y deseándoos a todos, queridos, unas muy felices fiestas al otro lado de la pantalla; a este lado seguimos leyéndonos y pasando virtualmente juntos esta época de villancicos.

Muy buenas noches. Me voy a peinar. Y luego... me terminaré los Filipinos, siento que me necesitan.

PD: la imagen que he puesto sale mucho más divertida pinchando AQUÍ.

15 dic. 2011

En el Salón del Libro Infantil y Juvenil


Ahí estaré a las seis de la tarde (C/ Galileo 39, Madrid). Participo en la mesa redonda "Qué puede pasar en la LIJ", ¿os apetece venir a charlar con nosotros? 

Ay, ¡ya empiezan los nervios a recorrerse mi cuerpo y cabalgar por mi estómago!

13 dic. 2011

Arte, arte, ¡arte por las orejas!


Érase una vez un día cualquiera y era yo la protagonista… Me hago la remolona porque bajo las mantas se está muy a gustito, pero hay que levantarse porque ya han puesto las aceras en la calle como todas las mañanas. La manta, por cierto, está hecha de retales de tela de mil formas y colores: es un tipo de arte, se llama Patchwork. Pongo un pie en el suelo, ¡el derecho, gracias!, y luego el otro, y voy directa bajo el agua de la ducha para activarme y quitarme las últimas legañas que me envuelven el cerebro. Desayuno viendo el final de una película bonita, me visto, me pinto un poco la cara y salgo a la calle. Antes de ir a clase tengo que pasar por el supermercado para comprar bollitos y patatas para la fiesta que doy esta noche (lo sé, bollitos y patatas, ¡qué glamur!). Por el camino me quedo embobada mirando la fachada de un edificio: no sé mucho de arquitectura, pero tanto ornamento y tanto colorido seguro que es un tipo de arte. Llego al súper, compro también unos chicles, salgo y me voy directa al metro. En los subterráneos de la ciudad me reciben pintadas, un par de chicas haciendo complicadas cabriolas y los acordes del señor de la guitarra, siempre apostado en el mismo pasillo. Me meto en el vagón, encuentro un sitio, abro el bolso y saco un libro (lijero –de "literatura juvenil"–, claro). Feliz lectura.
Pinchando sobre cualquier palabra de arriba llegaréis a mi reportaje en El Tiramilla Literatura juvenil y otras artes. Ejem... podría estar mejor, pero está; mejorará mi capacidad cerebral en cuanto sus Majestades de Oriente tengan a bien traerme exámenes bien hechos y trabajos terminados en mi señor máster. ¡Ay, señores, oigan!

11 dic. 2011

Tararí que te vi


Las tartas gustan, no hay duda.

Buenas noches, esta noche somos jóvenes

Ahora, en esta noche en la que somos jóvenes, vivo mi particular "momento Bridget Jones", solo que yo no me siento tan vivaracha como ella ni se me llena la boca de ironías divertidas. No es el momento. Y froto pie contra pie bajo la colcha porque los tengo helados, canto a pleno pulmón mientras me sorbo los mocos porque hay algo que duele, y trato de montar un ladrillo sobre otro para construir un pared que no me deje ni pensar ni recordar ni desear. Abro un cajón para un abrazo. En esta noche en la que somos jóvenes.

Me voy a dormir y Guantes blancos, mi gata blanquita y negra, me acompaña. Pronto me permitiré ser salvaje y dejar de medir. Buenas noches, allá al otro lado. También me guardo palabras que no han tenido su momento.