31 jul. 2011

Dan Brown en... No soy más listo que un niño de primaria

Desde hace eones me guardaba la siguiente gamberrada, unos apuntes muy particulares que aparecen en un artículo de la Wikipedia sobre La fortaleza digital, de Dan Brown.

Sujetaos fuerte, porque si nos fiamos del texto os vais a revolver con lo que opina este señor a pies juntillas sobre España en general y Sevilla en particular. Copio y pego:

(...) se dice que el zumo de arándanos es "typical spanish", que la policía española es fácilmente sobornable, que los hospitales sevillanos huelen a orina y los enfermos están en catres en vez de en camas, que a la Giralda se sube por escaleras en vez de por rampas, que el ayuntamiento de la ciudad se encuentra en la Plaza de España, etc. A modo de ejemplo, en cierto punto de la trama se afirma que: "Un pulmón perforado era mortal; quizá no en países donde la medicina estaba más avanzada. Pero en España era fatal."

Además, todos los personajes españoles que aparecen en el libro son maleducados y tratan a uno de los personajes principales de manera poco correcta y poco menos que grosera (...).

En la edición para España, Dan Brown afirma que estuvo un año como estudiante en la Universidad de Sevilla. Sin embargo, esta institución afirma que Dan Brown no figura en ningún registro y que, si estuvo en esta Universidad, fue acaso en algún curso de verano.

FUENTE

29 jul. 2011

Un beso perverso, de Kaitlin O'Riley

Hace tres días terminé el libro y tuiteé enseguida así: "Un beso (poco) perverso terminado. ¡Por fin! Se oyen cantos de aleluya." Fueron trescientas cuarenta y ocho páginas de melodrama histórico~romántico excesivamente lento, con muy poca sustancia, nada original y con intención grandilocuente mal conseguida.

Londres, finales de siglo XIX. Colette Hamilton, hermosa, inteligentísima, bondadosísima, rebelde y divertida, es también hija y hermana abnegada. Su padre acaba de morir, dejando a la familia inmersa en un mar de deudas, y su madre es la típica señora de la nobleza que finge estar enferma porque la vida le parece súper injusta. En estas circunstancias le toca a Colette, la mayor de cinco hermanas (muy a lo Mujercitas la cosa), hacerse cargo de todo, incluida la librería de la familia, en la que se deja la piel. Lo que pasa es que el tiempo apremia y el dinero se escapa por mil agujeros, así que llega lo inevitable: casarse, hacer un buen matrimonio con algún viejo ricachón para sacar adelante a los suyos. Y en éstas está cuando conoce al conde de Waverly, Lucien Sinclair, el sueño caliente de toda mujer. Y como Colette representa lo más prohibido y deseado para Lucien, no tenemos más que sumar dos más dos. Va a haber bailes, malentendidos, horas en la librería, y besos y caricias que descongelarían los polos.

Voy a empezar por lo más físico, la cubierta española, mucho más bonita que la original, que hablando en plata me parece sosa, cutre y porno (como suele ser habitual en la romántica adulta, por otra parte...). Si bien de la patria digo: a) los pechos de Colette le roban el protagonismo a la propia chica; b) sigo sin recordar esa estampa del atardecer con la parejita en el campo, me parece que no sale en el libro. Y ahora sí que sí, a arañar pros y contras, ¡cómo me gusta esta parte!

Llevaba meses sin probar la romántica histórica adulta, y después de este beso tan poco perverso he recordado la razón: se encuentra a rebosar de clichés aparentemente insalvables, porque no hay historia de amor que no se haya reproducido ya mil y una veces con nombres diferentes. Tanto da si hablamos de la época de la regencia, de los novelones en los que los machos iban con falditas escocesas o de cualquier otro tiempo de nuestra bendida Historia. Misma estructura, mismos personajes, mismos líos y mismas tramas, incluidos algunos golpes de efecto. De vez en cuando algún pato se convierte en cisne, pero no es ésta la tónica habitual, y desde luego la obrita de O'Riley no lo consigue. Para empezar sobran muchísimas páginas y la autora subestima al lector, explicando todo todo el rato y repitiéndose hasta la saciedad. Y agota, claro. ¿Tal vez su pretensión era escribir con la calma de las autoras del XIX? Luego no se molesta en profundizar, en ir más allá de lo aparente. También es excesivamente detallista, hasta el punto de contarnos cosas que ni nos van ni nos vienen, y que en realidad le hacen un flaco favor al ritmo de la historia, sobre todo cuando se pone a contar monerías que ni siquiera atañen a la protagonista. Por ejemplo, aquí un párrafo entero sobre una hermana de Colette que ni pincha ni corta en el libro:

Yvette se giró, su larga melena rubia retirada de la cara con una cinta ancha de color cereza que conjuntaba a la perfección con su vestido azul oscuro con raya diplomática en rojo.

(Página 325)

Y del tirón, sin respirar, oigan.
Tampoco se me escapa el asunto de los personajes, no sólo planos y desaboridos, y en ocasiones bipolares, sino poco sorprendentes en general, porque antes de probar el libro de Kaitlin O'Riley ya había conocido a muchos Luciens, muchas Colettes, muchos padres amorosos como los de él o muchas hermanas metomentodo como las de ella. Y, en serio, eso de que con una copita de champán te emborrachas como una cuba y causas un desastre monumental ya está muy visto.

Para ser justos, creo que mi "indignación" se debe a la poca originalidad y frescura de la que hace gala a veces la romántica adulta; esta obrita en realidad no es más que mi desafortunada cabeza de turco. Por suerte siempre nos quedarán señoras como Lavyrle Spencer, por poner un buen ejemplo.

¿Más leña al fuego? La previsibilidad de absolutamente todo, de cabo a rabo. No hace falta ser Einstein para adivinar que Colette y Lucien van a acabar juntos {SPOILER} y que antes de eso tendrán sus peleíllas porque él le "robará" la virginidad a ella y después tardará su tiempo en aceptar que la ama {FIN del SPOILER}, pero lo mínimo que ha de ofrecer una nueva lectura es una nueva sorpresa. Tampoco está bien que un secundario como Jeffrey (amigo del conde) tenga más chicha, gracia y potencial que otros personajes en teoría más importantes.

En fin, que después de terminar el libro más por cabezonería que por otra cosa, el sabor es agridulce. O'Riley es sencilla y clara en su estilo, y a veces las situaciones que plantea resultan hasta un poco divertidas; pero como no ha sabido contarme nada nuevo, resulta mortalmente aburrida y su historia se desinfla porque no la viste bien, me atrevo a asegurar que no volveré a leer nada suyo.

Hoy la perversa he sido yo... ¿Qué tendré con la línea~RA de La esfera de los libros? He probado un pequeño puñado de su catálogo y no acaba de cuajar conmigo; aunque todavía tengo fe, ojo. Por cierto, ¿qué es eso de no traducir las parrafadas en francés que suelta la madre de las chicas Hamilton? Se sobrentiende lo que dice, pero una notita a pie de página no hubiera estado de más.

28 jul. 2011

Las 3 leyes de la robótica de Isaac Asimov

Estas cosas, como algunas operaciones matemáticas o la teoría de los viajes en el tiempo, siempre me han fascinado, porque uno puede entretenerse con ellas hasta enloquecer y creer que se ha dado con el final del círculo vicioso para luego caer de nuevo dentro de él y seguir rodando.

Es como la ¿paradoja? del barbero que afeita sólo a la gente que no se afeita a sí misma, donde hay que averiguar quién afeita al señor barbero. Él no, porque eso indicaría que se afeita a sí mismo, y por lo visto sólo afeita a quienes no se afeitan a sí mismos; pero otra persona tampoco, porque si le afeita alguien que no es él mismo quiere decir que no se está afeitando a sí mismo y por tanto tendría que afeitarse a sí mismo, pues esa es su labor. Complicados los círculos viciosos, ¿verdad? Aquí dejo el desafío de Asimov.

  1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en la que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

27 jul. 2011

Paranormal, de Kiersten White

Mi opinión sobre este libro ha mejorado un poco desde aquel día en el que tan sucintamente lo puse a caldo diciendo cosas como que alimentaba un cliché tras otro y resultaba previsible e incongruente en trama y elenco, o que sus chistes eran poco graciosos y las conversaciones tontas. Desde esa no~reseña a mediados de junio, en mi pueblo ha llovido mucho, y viéndolo con perspectiva hoy voy a ser un poco más generosa... aunque Paranormal sigue sin parecerme ni remotamente la vuelta de tuerca que el género estaba esperando que reza su portada.

Tenemos a Evie, una humana ni normal ni corriente, para variar. Su mejor amiga es una sirena que siempre está bajo el agua y tiene montado en su inmenso acuario todo un centro de operaciones especiales; y su ex, un hado loco y perverso que vive obsesionado con ella, es tan astuto que sería capaz de encontrar sin mayor problema una fisura en la teoría de las tres leyes de la robótica de Asimov. La guinda del pastel la pone la Agencia Internacional de Contención de Paranormales, para la que trabaja Evie y en cuya sede vive, estudia, se pasea, refunfuña y se aburre como una abeja sin miel. Esta agencia es una organización ultrasecreta que controla, ficha y clasifica a todo bicho paranormal viviente; y a eso precisamente se dedica Evie, en parte gracias a su singular habilidad para identificar paranormales. Al principio es todo muy bonito y cuadriculado... hasta que a nuestra protagonista se le enciende la bombilla y concluye que tanto control sistemático no puede ser bueno. Si a eso le añadimos que descubre que no es humana y que hay un malnacido por ahí que se dedica a masacrar a los paranormales, el cóctel está servido. Eso sí, que nadie la moleste cuando echan por la tele Easton Heights, su serie de instituto americano favorita. Así caigan rayos y truenos.

Masticada y reposada la lectura a conciencia, debo admitir que no me pareció tan mala, sólo del montón. Cae y recae en tópicos, los diálogos no siempre resultan brillantes, del tema amoroso mejor no opino porque me enciendo , la historia es mortalmente previsible, tiraría con gusto a la papelera muchos golpes de efecto malogrados y las ideas preconcebidas de la autora sobre Europa son como para arracarse la piel a tiras (¿hoy estoy melodramática o no?). Pero todo este batiburrillo de defectos a veces se salva gracias a un estilo limpio y desenfadado, una pizca de humor, unos personajes principales interesantes y más o menos bien desarrollados ~salvo los malos, que son de chiste~ y una ambientación a la que le doy un notable. Por supuesto, no se me ocurriría olvidarme de las hadas, la gran baza de este libro: Kiersten White ha pintado su universo, paralelo al nuestro y oscuro como boca de lobo, sin salirse del dibujo, y le ha quedado algo muy chulo. Y perverso, y con un potencial increíble, y misterioso, y juguetón. Ah, Reth, cuando conozcáis a Reth (θωθ)/~... Pero sin duda casi lo mejor de la novela es su cubierta: atractiva no, lo siguiente, y ya se sabe qué ocurre con aquello que entra por los ojos.

En definitiva, una obrita que se despacha pronto, cuya idea pretendía ser original pero termina haciendo aguas y con una protagonista a la que más le vale madurar un poco en la siguiente entrega de la saga. Le doy a White un voto de confianza; como mucho dos.

26 jul. 2011

Y llegarán las blancas de las nieves

Ésta es una de las dos próximas Blancanieves, encarnada por la joven Lily Collins, la de las cejas tupidas tan características que dentro de un tiempo hará de Clary Fray (Cazadores de sombras). Dulce, angelical, un tanto robótica en la imagen y, por lo que parece, una señorita de las de siempre.

Esta versión del cuento, que promete aventuras, dulzura y diversión, se llamará Los hermanos Grimm: Blancanieves; en ella, además de la hija de Phil Collins, también podremos ver a Julia Roberts, esta vez en el papel de la reina mala. Hasta mayo de 2012 nada de nada, señoras y señores.

Y aquí la otra pálida, la de Blancanieves y el cazador, con Bella Swan Kristen Stewart vestida de metal. ¿Qué hace con el traje de la Alicia en el País de las Maravillas de Burton? Sin duda, una adaptación que ya desde sus primeros carteles promocionales se ha hecho con el público, ¡que siga sorprendiéndonos! Aunque para este nuevo cuento habremos de esperar hasta diciembre del año que viene, más paciencia sobre nuestros hombros.

Todavía no sé si elegir A o B o A y B. Miento: el test será coser y cantar.

25 jul. 2011

Zafiro, de Kerstin Gier

Después de Rubí llegó Zafiro, y lo empecé a leer como una ansiosa porque el desenlace del primer título se había despedido en pleno beso entre Gwendolyn y Gideon, el Rubí y el Diamante de los viajes en el tiempo. ¡Imperdonable, Kerstin Gier щ(ಠ益ಠщ)!

En este libro~puente de la trilogía, porque eso es lo que es Zafiro, ni más ni menos, las cosas comienzan caldeaditas desde el principio. Primero está la aventura de los constantes viajes en el tiempo, algo peligrosa en ocasiones, aunque tiene su punto eso de atravesar al enemigo con la espada, llevar vestidos de época espectaculares, pisar las calles de Londres recién terminada la Segunda Guerra Mundial o aprender que según cómo te abaniques tan pronto puedes estar confesando el calor que hace como lo libre que estará tu alcoba esta noche. Luego tenemos a la cabeza de todo esto, el Conde de Saint Germain, quien fundó la secretísima y centenaria organización de los Vigilantes; un hombre del que, por otra parte, Gwendolyn sabe que no hay que fiarse, por mucho que Vigilantes y demás viajeros en el tiempo parezcan adorarle. Ah, no hay que olvidar el don de Rubí, claro, que le permite charlar con fantasmas y espíritus de gárgolas. Y por supuestísimo tenemos el tema de los besos con Gideon . En favor de Gwen hay que explicar que el chico parece un poco bipolar, porque en el minuto A se la come a besos en los sitios más prohibidos, y en el minuto B la mira como si quisiera congelarla y darle después una patada para hacerla añicos. Cosas del ¿amor? Sea como sea y entre beso robado y malas caras, los días de Gwendolyn van a convertirse en todo un espectáculo. Menos mal que para "calmar" sus nervios tiene a Leslie, su mejor amiga; al fantasma James, que no tiene intención de admitir que lleva siglos criando malvas; a su familia, que la defiende frente a las continuas malas artes de Charlotte, la prima doña perfecta; o a Xemerius, una gárgola capaz de atravesarlo todo que hace las veces de cómplice espía.

Probablemente el argumento que he contado entre toses de catarro de verano sea más interesante que la novela en sí. De Zafiro esperaba grandes cosas, porque si bien Rubí tenía sus defectillos, auguraba una buena continuación, pero lo que me ha dado es un dolor de cabeza muy grande. Qué lectura tan amarga, tan insatisfactoria y decepcionante.

Uno pensaría que a lo largo de doce capítulos más un epílogo, en total 377 páginas, la historia podría dar mucho de sí. Y efectivamente el potencial de este libro~puente es considerable, pero Gier ha metido la pata hasta el fondo. Tanto, que hasta el capítulo 10 la lectura se me hizo cuesta arriba, sosa, a veces incoherente y en general muy poco soportable. Menos mal que en la página 269, capítulo 10, Zafiro empezó a resurgir lentamente de sus cenizas hasta terminar con un final más o menos digno. De los soporíferos primeros nueve capítulos poco puedo decir: fueron lentos, no contaban absolutamente nada, me aburrieron sobremanera porque las situaciones estaban pésimamente aprovechadas, no me divirtieron, la historia no lograba hacerse conmigo, los personajes eran sombras de lo que habían sido en Rubí, la teoría de los viajes en el tiempo seguía sin explicarse pero encima cometía errores tontos de apreciación y no se respiraba nada emocionante. Un muermo inesperado al que, a pesar de todo, estaba dispuesta a darle una última oportunidad, ya que había leído críticas decentes de ese libro y tal vez todo se resumía a que yo tenía un mal día lector (luego he descubierto que no, que mis impresiones zafirescas las comparte mucha gente). De esa guisa llegué al meollo de todo, página 269: un salto en el tiempo para el que Gwendolyn y Gideon llevaban preparándose un montón de capítulos. Y a partir de ahí remontó la cosa, se volvió más fresca y encantadora, y empezó a sonarme al sencillo pero bueno, simpático y un poquito delicioso estilo de Rubí. Nunca es tarde, ¿a que no? También empecé a divertirme, dejé de poner los ojos en blanco ante comentarios bobos y me recorrió un no sé qué cada vez que entre Gideon y Gwen pasaba algo... porque ¡qué besos, madre mía! Me parece que Zafiro se salva sólo gracias a estas últimas ciento ocho páginas. Aunque habrían estado incluso mejor si el desenlace no hubiera sido como el de Rubí, a lo "continuará", porque el libro termina sin que haya habido un verdadero clímax.

En fin, menudo el destino de Esmeralda, la novela que cerrará la trilogía (podremos leerla a partir de octubre). ¿Conseguirá mantenerse en la cresta de la ola desde el principio hasta el final?, ¿me creeré la historia nada más empezar a leerla?, ¿se explotarán los personajes como Dios manda, incluido Raphael, el hermano díscolo de Gideon que tantísimo juego podría haber empezado a dar ya desde Zafiro?, ¿el final merecerá la pena? Todo esto se lo dejo a la señora Gier, confío en que algo la ilumine. Por la parte que le toca a Montena sólo le pediría un poquito más de cuidado, porque no tengo dedos para contar las erratas (que no faltas de ortografía) que he encontrado mientras leía.

Ay. Tras Esmeralda espero poder suspirar emocionada, porque esta saga tan cuca prometía mucha cosa buena.

24 jul. 2011

Rubí, de Kerstin Gier

La familia de Gwendolyn es tremendamente particular. A lo largo de varias generaciones, algunas de las mujeres Montrose han demostrado poseer ciertos dones, como el de la tía abuela Maddy, a la que le sobrevienen crípticas visiones. Aunque el más especial de todos es el de los viajes en el tiempo... y ahora el más codiciado, porque sólo queda una Montrose por desarrollar ese don. Todos piensan que la afortunada será Charlotte, hija única de la tía Glenda, ambas altivas y ambiciosas; y de hecho la joven lleva preparándose para su primer salto en el tiempo desde que era una niña, con clases de esgrima, de aprender a ser una señorita, de Historia, etc., etc. A nadie se le había pasado por la cabeza que sería Gwen la última viajera en el tiempo... y así ocurre, que en su primer salto, totalmente inesperado y descontrolado, por poco no vuelve viva para contarlo.

No es tan falsamente encantadora como Charlotte, ni tan perfecta, ni conoce a fondo los entresijos del rollo misterioso de los viajes en el tiempo ~viajes que controla una sociedad centenaria secreta algo turbia, por cierto~, pero Gwendolyn es espabilada, simpática, inconsciente... y puede ver fantasmas. Además de todo eso es una romántica de tomo y lomo, así que ya puede tener cuidado con el joven Gideon, que le saca un par de años, es más guapo y malo que el diablo, y pertenece a la familia De Villiers, la línea masculina de los viajeros en el tiempo.

Llevaba meses oyendo hablar de Rubí y sus críticas eran tan fabulosas que no podía no leerlo. Así, pasaron más meses y al fin, este verano, lo absorbí en cosa de unas horas, y aunque mis expectativas eran peligrosamente altas, no me defraudó.

Juvenil 100% aunque sin tontadas de instituto (o las justas), ha sido una lectura ágil, sencillita, muy divertida, agradable y clara como el agua en sus "explicaciones" temporales. La protagonista cae en gracia, lo mismo que los secundarios en general, y aunque no exista acción trepidante, las aventurillas en el tiempo animan y espolean la historia, que va profundizando poooco, poco a poco. Hay que decir que este primer título es meramente introductorio, el entremés de la comilona que nos daremos con las otras dos entregas de la trilogía, Zafiro y Esmeralda. En este sentido a veces se echa en falta un poco más de enjundia, algo más de complicación, y, sobre todo, un desenlace en condiciones. Porque este final telenovelesco a lo "continuará" no acaba de cuajar, se despide a medio latido. No se habría desmayado nadie si hubiera sido más redondito, vaya. Otro detalle que cojo con pinzas es la teoría más científica de los viajes en el tiempo, que directamente se obvia, un esfuerzo del que Kerstin Gier se libera, y que me habría gustado ver bien desarrollada para discutirla conmigo misma como hice en Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Aunque lo cierto es que la tónica general de la novela es de clara sencillez; hasta los personajes son fáciles y prototípicos.

Sumando lo bueno y lo menos bueno, Gier me ha picado. Ha sido una chica lista, porque se ha encargado de presentar una nueva saga muy normalita aderezada con detalles sobresalientes que la convierten en fresca y algo original. Que sí, que quiero un mejor final para las demás entregas, Gideon es el típico que tan pronto te da como te quita, y en general hacen falta más chicha y más escenones... pero el buen rato que he pasado leyendo la historia y pensando en sus posibilidades me va a mantener esperando impaciente el resto.

¿Sabíais que la trilogía será llevada al cine?

23 jul. 2011

Amor inmortal, de Cate Tiernan

Tenemos a Nastasya, Nasty para los amigos, de 459 primaveras. Muchas, ¿verdad? Las suficientes como para, a pesar de su cuerpo post-adolescente (aparenta entre 18 y 21 añitos), haber madurado. Pero no ha sido así; de hecho la conocemos con una botella de licor en la mano, rodeada de mala gente que hace cosas de muy mala gente, siendo tremendamente irresponsable, fría e indolente, y de fiesta en una discoteca de las chungas dándose el lote con un pelopincho de cuyo nombre no quiere acordarse se acuerda. No es que se sienta muy orgullosa de su tren de vida, pero esto es lo que hay. Sin embargo, a esta inmortal el chollo se le va a acabar pronto, porque en una de las juergas nocturnas y alcoholizadas que se corre con sus amigos, sucede algo muy gordo. Tanto que la asusta y la hace reaccionar, llevándola a refugiarse a un océano de distancia, bien lejos de sus "amigos", en una granja-escuela llenita de inmortales que, como ella, también buscan su sitio en el mundo. Allí, entre profesores y alumnos centenarios, Nasty aprenderá a saborear después de siglos lo bonito de vivir. También se lamerá las heridas y hará frente a conjuros muy puñeteros. Todo pasito a pasito, con una excelente mentora y salpicado de un amor inesperado no apto para mentes frías.

De la novela (en castellano) no me llaman ni su cubierta ni su título, la primera porque me parece sosa a rabiar y el segundo porque me chirría. Pero dejando estas dos cuestiones tan arbitrarias en la cuneta de la carretera a la granja... puedo afirmar y afirmo que Amor inmortal me ha gustado. Porque me creo a sus personajes y considero que los más fuertes están bien perfilados, porque cuenta con un buen ritmo a pesar de no gozar de acción peliculera, y porque su tono es amable, curioso y divertido en general. Claro que hay detalles mejorables, como la escasa chicha de la trama principal, que queda un poquito ensombrecida por tanto cuento paralelo flashbackeado, o "el malo" de este primer título de la saga, que termina sabiendo a poco. Aunque lo que en realidad no me ha parecido nada acertado es la tontería adolescente de la que Nasty se contagia a veces, tan fuera de lugar porque el tono general de la novela no es precisamente hormonado. Y he aquí mi gran crítica negativa para este libro:

SM lo cataloga así: "Edad: de 13 a 18 años"; una franja un tanto amplia, demasiado si tenemos en cuenta que un lector de 13 no se parece en nada a uno de 18... si bien entiendo esta laguna, porque definir la edad del público objetivo de la obra me parece un trabajo sesudo. Y me explico. Primero porque Nasty tiene 459 tacos; segundo porque sus pensamientos, lejos de estar crepusculizados, son adultos, se advierte en ellos el tedio de medio milenio y expresan deseos de persona adulta; tercero porque, salvo en momentos contados e incoherentes, los actos de la inmortal son de todo menos adolescentes; y cuarto porque, y Dios me libre de no avisaros de este SPOILER, //Nasty ha sido madre y esposa sufridora, detalles básicos que la convierten en una persona realmente adulta, madura y a veces incluso vieja//. Es decir, tanto ella como su historia no me parecen juveniles, tampoco el tono general de la novela ni muchas de sus implicaciones; desde las primeras páginas hasta la despedida no ha habido ningún momento en el que me diera la impresión de estar espiando la vida de una chica joven al uso de la LIJ. ¿Que dónde habría encajonado yo el libro después de repensarlo mucho? En la Romántica Adulta más light, de esa que puede leer también cualquier joven que tenga cabeza y corazón... pero "adulta" al fin y al cabo por todo lo vertido arriba.


¿Sabíais que Cate Tiernan en realidad se llama Gabrielle Charbonnet?

Impresiones aparte, me apetecerá muchísimo leer la segunda entrega de la saga, Oscuridad inmortal, el 3 de octubre en nuestras mortales librerías.

Confieso que vuelven a no gustarme ni el título ni la portada del segundo libro. El primero por manido y no decirme absolutamente nada, la segunda por poco agraciada.

22 jul. 2011

La magia detrás de las cámaras

Ya sabía yo que lo del velo de la muerte tras el que desapareció Sirius era una vil mentira... Rowling, cómo te pasas (´_`). ¿MÁS de HP 7 Parte 2?
Prometo con la mano alzada que la próxima entrada no tendrá nada que ver con Harry Potter ni ninguno de los actores de la franquicia.

20 jul. 2011

¿El cañón de una pistola o la punta de una varita?

Fuera como fuese el combate a muerte que prefirierais, disfrutad del calco. ¿Cuánto habrá llovido desde Blade Runner hasta la batalla definitiva de Harry Potter?

19 jul. 2011

La Bella de Del Toro

Emma Watson, hasta ahora Hermione Granger, tiene muchos proyectos no-brujos pero embrujadores a la vista. Hará de Marilyn y estará en The perks of being a wallflower, y dentro de un tiempo la podremos ver bajo la batuta de Guillermo del Toro en una nueva versión de La Bella y la Bestia. ¡Vamos a contar los meses, tralaráaa ♪!

17 jul. 2011

Pastelillos para humanos, lobos e inmortales

Probaría la flor, el peón, el lazo roto y la torre, pero esos bracitos pálidos me dan un poco de nosequé. ¿A qué sabrán todos estos pastelitos crepusculeros?

12 jul. 2011

Rabieta narniana entre spoilers y amenazas

Primero fue El león, la bruja y el armario. Unas crónicas de Narnia que en su versión en cine me supieron deliciosas. Pero poco después se me acabó el chollo y C. S. Lewis, el autor que imaginó la saga, empezó a caerme muy mal. ¿No va y en la segunda cinta, El príncipe Caspian, se carga el final diciendo que los dos hermanos mayores no volverían nunca jamás a Narnia? Terminé esa película moqueando y enfadada, porque no había derecho a que Peter y Susan no regresaran al mundo narniano. ¿Por qué? ¿Porque ya no eran niños? ¿Es que el mundo adulto no se merece la buena imaginación de Narnia?

Pero hoy traspasamos la barrera del colmo, agarraos. He visto la adaptación del tercer libro, La travesía del Viajero del Alba. Ya no estaban ni Peter ni Susan, y para más inri Lewis había añadido un personaje agotador, el primo de los Pevensie. Pero lo peor estaba por llegar: en los minutos finales Lucy y Edmund se han despedido de Aslan y Narnia para siempre. Porque "ya eran mayores", toquémonos los pies. Y adivinad qué personaje con derecho a seguir siendo niño volverá a Narnia en una próxima aventura: el primo, sí. Que al final me ha caído bien el chico porque evoluciona de insufrible a sufrible, pero él no es rey de los narnianos y los Pevensie sí.

Qué ganas las de Lewis de arrancar y pisotear de cuajo la ilusión de una. A este señor le metía yo una dosis de Peter Pan que se iba a enterar.

11 jul. 2011

La fórmula del alhelí aplicada al cine

Fotografía muy rica en matices, momificar el tiempo, imagen en movimiento y naturalidad: eso es el séptimo arte, y siempre he tenido claro que para hacer buen cine hacen falta buenas ideas.

Vamos a estrechar el cerco para quedarnos con el cine para jóvenes, con pelis estrenadas ya o próximamente: ¿cuántas de ellas cuentan con guiones originales?, ¿cuántas no son adaptaciones de libros sino historias absolutamente genuinas? Me pongo a contar y me sobran dedos. Harry Potter, Crepúsculo, Matilda, Percy Jackson, Los incursores, Diario de Greg, A tres metros sobre el cielo, Sherlock Holmes, Soy el número cuatro, El castillo ambulante, Las crónicas de Narnia... ¡Y las adaptaciones que vienen!


Emma Watson tuiteaba hace semanas este bocado: una foto de ella, inconfundible, tapándose el rostro con The perks of being a wallflower (Las ventajas de ser un alhelí), la novela juvenil de Stephen Chbosky en la que se basa su nueva película. Además, la están rodeando de buenas piezas, porque si el libro ya es un éxito allá al otro lado del charco, del filme se espera lo mismo.


Aquí sus compañeros de reparto: Percy Jackson Logan Lerman y Elena Gilbert Nina Dobrev. Nada como contratar a famosetes del cine y la tele más adolescentes para una producción que se presume grande (y ojalá de calidad). Después de todo, ¿no ha sido así también con el reparto de Los Juegos del Hambre, con los internacionales Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson y Liam Hemsworth a la cabeza? Si es que... nada como pasar de inventarse un guión original y tender a lo comercial; o como asegurarse taquilla con un casting de aúpa; o como dirigirse a los jóvenes, los más ruidosos y poderosos, que tan pronto te hunden como te convierten en el nuevo Tío Gilito.

Ojo, aclaro que me parece fenomenal que la literatura salte a la gran pantalla: es una forma más de disfrutar de historias que encantan e irremediablemente crea nuevos lectores; que se lo digan si no a Harry Potter. Pero también reivindico un poquito de imaginación, de cine excelente basado en nada.


Curioseemos. En la foto, entre otros y el hermano de Pe, la mujer desesperada Eva Longoria. Sí, eso que lleva en la izquierda es un ejemplar de Los Juegos del Hambre. Así que una de dos: o ha elegido disfrutar porque sí de la sangrienta distopía o es que se encuentra promocionando la saga. Lo digo porque no es raro ver a famosos con un libro lijero en la mano.

Por ejemplo, aquí tenéis a Hannah Montana Miley Cyrus dando publicidad a LJDH. Es que su novio, el joven Hemsworth, va a hacer de Gale. Anda que esa foto que se sacó Cyrus no habrá generado cientos y miles de nuevos lectores en todo el mundo, porque esta chica es famosisísisisisisisisisisisisisima.

También me estoy acordando de Hailee Steinfield, conocida actriz y modelo de Miu Miu. Cuando tuiteó esta foto fue la hecatombe. Será la prota de la adaptación al cine de Forgotten, que con esta aparición ya le ha asegurado a la cinta toneladas de monedas y publicidad (un poco redundante esto último).

Resumiendo: no son listos los directores de casting ni na', tampoco los productores y demás profesionales. Tienen en sus manos la fórmula de la cocacola y parecen dispuestos a exprimirla hasta perderla. Aunque mientras no destrocen los libros de los que se sirven, todo sea por la literatura juvenil [ ┐ ̄_ゝ ̄┌]...

10 jul. 2011

The golden lily, de Richelle Mead

Hoy echamos un vistazo al segundo volumen de Bloodlines, The golden lily (El lirio dorado), en librerías estadounidenses en mayo de 2012. La cubierta la gobierna el par que veis: Sydney a un lado mirando sospechosamente y Jill más al centro, más pequeñita.

Para preguntones: el primer libro de Bloodlines llegará a las librerías a partir de este 23 de agosto. A las del otro lado del charco, se entiende, aunque siempre nos quedará BookDepository.

8 jul. 2011

Emoción y guapura en la alfombra roja de ayer

Rowling, ¡guapa, guapa! Con estilazo, de verde y rosa, pendientes y bolsito a juego, y esa mirada tan suya, se presentaba ayer nuestra Jotaká durante el preestreno mundial de Harry Potter y las Reliquias de la muerte, Parte 2. Afortunados, oh, aquellos que lograron respirar su mismo aire en Trafalgar Square. ¿Y veis la bufanda de Gryffindor que lleva esa chica?

Alan Rickman, ¡guapo caballero de voz enamoradora! El pelo grasiento de Snape no te hace justicia, señor. Qué sonrisa, qué sonrisa.

Emma Watson, nuestra Hermione, simplemente feliz y tratando de recogerse ese vestido de gasas y volumen.

Tom Felton, aka Draco Malfoy. Este chico es como el buen vino, mejora con la edad.

Y de entre todas, la imagen más bonita, divertida y entrañable, para el recuerdo. Se acaba una era... y empieza el próximo viernes 15 de julio. Larga vida a Harry Potter.



Bonnie Wright como sólo sabe ella, habrá que seguir de cerca a esta chica. ¿Veremos un buen besito entre Ginny y Harry a partir del próximo día 15?


Y un abrazo-oso de Daniel a Emma, con Rupert y J. K. ahí al ladito con grandes sonrisas... . Emma dixit a Daniel: "Has sido el perfecto Harry y siempre lo serás".

PD: sí, había puesto besito con V... ¡si es que no se puede escribir y merendar y ver la tele a la vez! Qué vergüenza (/_-)三.

7 jul. 2011

Cosas de escritoras

Para Colin Firth. Eres un chico realmente genial, pero estoy casada, así que creo que será mejor que sólo seamos amigos. Firmado, Shannon Hale en su dedicatoria de Austenland. Cómo me gusta la frescura tan sana y agradable de esta chica.

Y de postre, el escritorio de Maggie Stiefvater, con todos los detalles y cachivaches que uno podría imaginar. Incluidos un platito, un coche de juguete (¿me lo explican?), un ejemplar de Forever (el tercero de Los lobos de Mercy Falls), y lo típico por esos lares y que no debe faltar nunca, una mini-bandera de Estados Unidos.

6 jul. 2011

¿Líneasdesangre? Bloodlines

Dentro de lo que queda de julio y veintitrés días de agosto, el mundo lijero recibirá con pompa y circustancia lo nuevo de Richelle Mead, la saga spin-off de Vampire Academy Bloodlines. Cuento los días hasta entonces y, en lugar de señalarlos con cruces, arranco las hojas de cuajo del calendario. Con violencia y premeditación, con tremenda impaciencia. Todavía no he hecho ni terminar VA (¿llegará a España algún día completa o habrá que tirar del idioma original?) y ya empiezo a suspirar con ansia por su "continuación".

Ahí os dejo la portada de Reino Unido, un tanto BLANCA para mi gusto y con dibujuelos dignos de la mejor novela romántica de highlanders que se haya escrito. ¿No reñirán esos dos estilos? ¿o es que Mead nos prepara un viaje dham/vampírico entre falditas escocesas? Después de todo, plantó a Rose y Dimitri en plena estepa rusa.

(¡Feliz 6 de julio, hoy empieza San Fermín! Si no fuera porque los encierros y las corridas siguen siendo legales, haría este anuncio con mucha alegría.)