31 dic. 2011

Dejad que me atuse los bigotes


Multiplicando un lado por otro me salen cuarenta mostachos de colorines, así que llevará un rato, tal vez la noche entera. Pero es que hoy es el último suspiro del año y se merece este momentito de adorno y reflexión. Después, cuando haya terminado, continúo. Hasta entonces: buenas noches buenas.

30 dic. 2011

Princesita, princesita mágica...


Esta noche estoy con ganas de hablar con las paredes (porque no hay nadie despierto) y de comerme un trocito de tarta de queso, otro de tarta de chocolate borracho y otro más de tarta de bollo suizo (no he cenado, así que tengo hueco para los tres).

Este último deseo es de ayer, hay que ver cómo me repito. Casi tanto como los parecidos, así, un poco en general, de estos dos carteles. A la izquierda, el de Princesa por sorpresa, película basada en los estupendos diarios de la princesa Mia de Meg Cabot, y a la derecha, el de la nueva versión de Blancanieves. Es cierto, diréis: la señora de la izquierda es la abuelita de la princesa y la de la derecha es la malvadísima madrastra. Pero son dos señoras actrices. Y la sonrisa de la madrastra, Julia Roberts, es tan preciosa como la de la actriz que encarna a Mia, Anne Hathaway; y hay muchas coronas repartidas por ahí; y cada princesa es pícara a su manera; y los subtitulitos están en rojo manzana...

Tengo hambre, dadme la razón u ofrecedme un trozo de tarta.


Y termino con otra curiosidad en la que he caído hace unas horas. ¿Se parecen o no se parecen esos dos señores encapuchados? Los argumentos de una y otra historia no podrían ser más distintos, pero, oigan... Ah, y la chica de Verbo se llama como yo.

Buenas noches. Veré si sueño con pastelitos o, si me da el aire, mañana aprendo a cocinarlos.

(soy pesada, lo sé, de ideas fijas)

28 dic. 2011

¡Yo creo en la LIJ! ¡Yo creo, sí creo!


Ayer escribí un artículo sobre la literatura juvenil en El Tiramilla.

Hablé de lectores de puturrú de fua, de booms lijeros que parecen anuncios de perfume de la televisión, de literaturas adjetivadas y machos fabulosos, de correctores que crían malvas, de los "niños súper excitados" del cargante y vergonzoso artículo sobre LIJ que publicó hace poco Babelia, de mi archienemiga la literabasura, de que ¡esto es la guerra, señoras y señores!, de que todos nos merecemos un buen libro, de hacer como los picabueyes, y de creer en la literatura juvenil a pesar de todo, incluso cuando llevemos orejas de reno.

¿Os apetece leerlo? Quedó bonito, gracioso y reivindicativo, o eso dicen (y yo encantada).

26 dic. 2011

Consejo del día, por un anónimo

"Un médico ha afirmado esta mañana en la televisión que el único modo de conseguir la verdadera paz interior y alcanzar la felicidad es acabar todo lo que tengas pendiente o a medias. Así que he echado un vistazo por casa y he encontrado varias cosas que había comenzado pero que no había finalizado: he terminado por completo una botella de tinto reserva, una botella de tinto crianza, una bodella de Baileys, una bodeya de grron, un baquettte de batatas britas, una gajjja devallllliiiiiuuum, el resdo de unas yogoladinas y de udas badalenas. Dodienes di idea de lo godidamende ffffabulosssso gue me diendo agoramidmo. Fod favod, engvía ezdo a dodoz losss gue ziendaz gue nededidan bazz inderiozz y do alganzann la velicidadd... Coñññño oz guiero bussshho a dodoz. ¡Joed, gómo oz guiedo! Un bezzo yun agrazzo."

Gracias a mi tía y a mi madre por querer aconsejarme, y un abrazo grande para todos, pero hoy en especial para mis tiramillotes. Con gran cariño,

La correctora más ogra del mundo

25 dic. 2011

Navidad, Navidad, dulce Navidad ♪

Papá Noel me ha regalado estas orejas de reno, estaban bajo el pino, dentro de un saco rojo; también me ha traído unas botitas marrones para andar por casa (alguien mantiene viva la esperanza de que deje de ir descalza... ¡aunque son tan monas!). Y así vestida, con una foto sacada ayer noche en plena comilona familiar, os deseo unas muy felices fiestas. Dulce Nochebuena ayer y feliz Navidad hoy. Solitos o acompañados, entre risas, gritos o silencios... como sea, ojalá estéis disfrutando de paz y alegría durante todo el día o, por lo menos, a ratitos. 

(¿Debería pedir a los Reyes un poco más de sentido del ridículo?)

24 dic. 2011

Tú y yo, piratas de agua dulce

Hace días en mi cajita de recortables virtuales guardé una noticia que ha recorrido todos los periódicos, media red y la mayoría de los telediarios: a través de su Facebook, la escritora Lucía Etxebarría comunicó su decisión de dejar de publicar porque está harta de la piratería. "Dado que he comprobado hoy que se han descargado más copias ilegales de mi novela que copias han sido compradas, anuncio oficialmente que no voy a volver a publicar libros en una temporada muy larga." Por éste y otros comentarios en los que defendía su postura ha sido tan aplaudida como vapuleada y, cómo no, también acusada de urdir con esto una estratagema para conseguir publicidad rápida y facilona. Ya sabemos lo veloz y poderoso que es Internet, ¿verdad?

Sin embargo, ¿quién querría darse bombo a costa de sufrir comentarios tan insultantes como los que ha recibido la autora tras su comunicado? ¿Por qué lo que parece una decisión firme y honesta se desvirtúa con tanta saña? La gente debería limitarse a hundir las narices en sus propios asuntos, porque si bien podemos ejercer nuestra libertad para opinar sobre lo que consideremos, conviene a veces trazar unos límites. Hasta aquí y no hasta allá, porque sin querer (o queriendo) se puede hacer daño gratuita e innecesariamente.

Aparte del rapapolvo hay más preguntas, claro. ¿Por qué los lectores son (somos o hemos sido) tan piratas? ¿Qué hay del hecho robinhoodiano de que quienes ofrecen los libros para su descarga lo hacen porque sienten verdadero amor por la lectura? ¿Por qué el precio de los libros (españoles) es tan prohibitivo? ¿Por qué los libros electrónicos en España cuestan casi lo mismo que los libros en papel corriente y moliente? ¿Por qué a las editoriales les está dando tanto miedo adaptarse a esta nueva era si no les va a quedar más remedio que hacerlo? ¿Por qué no tenemos más paciencia y todo es tan desesperadamente fugaz? ¿Por qué escribir no da para vivir? ¿Por qué no todos entienden que un libro es un amigo y, como tal, se le debe mimar? ¿Y por qué cuando navegamos al amparo del anonimato virtual somos capaces de convertirnos en malas sombras de nosotros mismos? Que se lo digan, si no, a la huella traviesa de Peter Pan.

Me paro aquí, os encargo la reflexión a vosotros. Feliz día de Nochebuena.

22 dic. 2011

Parecidos razonables (y opinables) a pares






Y como a veces las imágenes valen más que mil palabras, me paro aquí. Pero no sin antes colar la curiosidad del día: ¿sabíais que la expresión "Jesús" que se dice cuando alguien estornuda viene de la frase "Jesús te proteja de la peste"? ¡Menuda evolución!

19 dic. 2011

He puesto galletitas de jengibre, ¿las veis?


Así es, ahora la galleta de Shrek ilustra todas las entradas del blog. Antes era un librito naranja, ¿os acordáis? Y dentro de unos días, en un alarde de salvaje locura, igual hasta cambio la galletuela por una bola de Navidad. No es gran cosa, pero estamos a menos de una semana de Nochebuena y la casucha se merecía un aire navideño.

Y hablando de estas fechas de luces de colores en la calle, villancicos sonando en los supermercados y pistas de hielo levantadas de repente en el centro de las ciudades, las editoriales ya empiezan a e-nviar sus postales de Navidad. Ésta que os enseño y que a muchos os habrá dejado ya embobados es la de Nocturna, esa editorial pequeñita con títulos requeterricos que crece a ojos vista. ¿Os habéis fijado en que la ilustración está repleta de referencias a su catálogo? Esto es como un ¿Dónde está Wally? pero con más colores. De momento he encontrado el juego de El corredor del laberinto (ahí, sobre la mesita, con fichas estilo parchís, chis, chis), la vidriera de El cristal embrujado, el animalillo de El zorro y otras historias, el cuadro El caminante sobre el mar de nubes de Un ardiente verano y supongo que alguna antigualla de La tienda de antigüedades. Ah, y no me olvido del gatito negro, sello indiscutible de la editorial, ahí aupado a la mesa mientras piensa en la mejor manera de tirar todas las fichas al suelo.

Probablemente me esté dejando por el camino a muchos Wallys, pero quiero terminarme los Filipinos de ayer mientras sigo con la lectura de Un cadáver en el desierto (¡me he quedado a mitad de beso entre dos personajes, tengo que ponerle remedio!), así que os propongo que en este punto juguéis vosotros a completar el puzle de la felicitación. Os servirá de gran ayuda la página del catálogo de Nocturna.

Y creo que nada más, por hoy ya he sido bastante insustancial. ¡Buenas noches!

PD: el jengibre, así, en crudo, es tan poco apetecible que asombra que con él se puedan cocinar cosas tan buenas.

18 dic. 2011

¡Estoy de "vacaciones"!

¡Y yo con estos pelos! 

Y trabajando a ratos mientras descanso la cabeza, toda una superviviente después de un semestre de órdago. Y acabando un paquetito de Filipinos blancos, que están muy buenos y por eso mismo deberían estar absolutamente prohibidos para la gente que, como yo, no tiene medida y sí un estómago de lo más acogedor. Y escuchando explosiones en la calle... no sé de qué van algunos, ¿por qué simplemente no se quedan en sus casas y van corriendo en plan "¡Jerónimooo!" contra las paredes como si fueran el Andén 9 y 3/4? Y mirando de reojo mi pinito de navidad, de plasticucho verde de gran bazar, y lazos rojos y dorados bien grandes para que se vean de lejos y en tecnicolor. Y mirando también la ropa y las sábanas tendidas, con la esperanza de que se me aparezca el Fantasma de las Navidades Pasadas y se encargue de recoger todo eso y doblarlo y guardarlo, y de dejar las pinzas de colores en su cajita. Y ojeando de lejos y gafapastosilla un montón de libros nuevos que me tientan, ¡me tientan!; no sé por cuál empezar, ¡éste es el dilema de todas las vacaciones! Y deseándoos a todos, queridos, unas muy felices fiestas al otro lado de la pantalla; a este lado seguimos leyéndonos y pasando virtualmente juntos esta época de villancicos.

Muy buenas noches. Me voy a peinar. Y luego... me terminaré los Filipinos, siento que me necesitan.

PD: la imagen que he puesto sale mucho más divertida pinchando AQUÍ.

15 dic. 2011

En el Salón del Libro Infantil y Juvenil


Ahí estaré a las seis de la tarde (C/ Galileo 39, Madrid). Participo en la mesa redonda "Qué puede pasar en la LIJ", ¿os apetece venir a charlar con nosotros? 

Ay, ¡ya empiezan los nervios a recorrerse mi cuerpo y cabalgar por mi estómago!

13 dic. 2011

Arte, arte, ¡arte por las orejas!


Érase una vez un día cualquiera y era yo la protagonista… Me hago la remolona porque bajo las mantas se está muy a gustito, pero hay que levantarse porque ya han puesto las aceras en la calle como todas las mañanas. La manta, por cierto, está hecha de retales de tela de mil formas y colores: es un tipo de arte, se llama Patchwork. Pongo un pie en el suelo, ¡el derecho, gracias!, y luego el otro, y voy directa bajo el agua de la ducha para activarme y quitarme las últimas legañas que me envuelven el cerebro. Desayuno viendo el final de una película bonita, me visto, me pinto un poco la cara y salgo a la calle. Antes de ir a clase tengo que pasar por el supermercado para comprar bollitos y patatas para la fiesta que doy esta noche (lo sé, bollitos y patatas, ¡qué glamur!). Por el camino me quedo embobada mirando la fachada de un edificio: no sé mucho de arquitectura, pero tanto ornamento y tanto colorido seguro que es un tipo de arte. Llego al súper, compro también unos chicles, salgo y me voy directa al metro. En los subterráneos de la ciudad me reciben pintadas, un par de chicas haciendo complicadas cabriolas y los acordes del señor de la guitarra, siempre apostado en el mismo pasillo. Me meto en el vagón, encuentro un sitio, abro el bolso y saco un libro (lijero –de "literatura juvenil"–, claro). Feliz lectura.
Pinchando sobre cualquier palabra de arriba llegaréis a mi reportaje en El Tiramilla Literatura juvenil y otras artes. Ejem... podría estar mejor, pero está; mejorará mi capacidad cerebral en cuanto sus Majestades de Oriente tengan a bien traerme exámenes bien hechos y trabajos terminados en mi señor máster. ¡Ay, señores, oigan!

11 dic. 2011

Tararí que te vi


Las tartas gustan, no hay duda.

Buenas noches, esta noche somos jóvenes

Ahora, en esta noche en la que somos jóvenes, vivo mi particular "momento Bridget Jones", solo que yo no me siento tan vivaracha como ella ni se me llena la boca de ironías divertidas. No es el momento. Y froto pie contra pie bajo la colcha porque los tengo helados, canto a pleno pulmón mientras me sorbo los mocos porque hay algo que duele, y trato de montar un ladrillo sobre otro para construir un pared que no me deje ni pensar ni recordar ni desear. Abro un cajón para un abrazo. En esta noche en la que somos jóvenes.

Me voy a dormir y Guantes blancos, mi gata blanquita y negra, me acompaña. Pronto me permitiré ser salvaje y dejar de medir. Buenas noches, allá al otro lado. También me guardo palabras que no han tenido su momento.

29 nov. 2011

Con pompones de hierba

Rápido, ¡rápido!, porque la casa se me llena de cajas, la conexión huye y me palpitan las venas (todas, para no variar, incluso las pequeñitas que interconectan los dedos de los pies). Estos días que vienen me va a tocar salir de la comodidad de la casa, del calorcito, de la compañía de Guantes Blancos y del nesquik a mano para navegar sobre la mesa de cualquier cafetería que tenga a bien prestarme un poco de Internet. Me sentiré de lo más moderna, un poco a lo Carrie Bradshaw.

Hasta entonces, ¡buenas tardes!

25 nov. 2011

Sólo diré...

... madre mía, no puedo más. ¡Mis ojos!, ¡mi cerebro cuarteado! A dormir.
Por cierto, hoy abre el Día de las librerías: ¡felicidades para todos!

23 nov. 2011

Se clonan duquesas, razón aquí

Suma, 2009

Nocturna, 2011

James Tissot, impresionista, siglo XIX

Y se hizo la luz. Buenas noches, dulces y picantes sueños.

19 nov. 2011

Noche sin título

Yo ahora debería estar en otra parte, en otro lugar o en otro sueño, pero qué más da, porque mañana vuelvo a tener clase y está prohibido faltar, así caiga un rayo a partirme los pies. Menos mal que mis compañeros de fatigas lo llevan igual de bien que yo y nuestra aula es una preciosidad, totalmente gaudiniana: ¡tiene árboles por dentro! Y hay agujeritos en el techo para que sus copas puedan respirar fuera, guarecidas bajo el cielo.

Buenas noches y felices sueños bajo las sábanas, bajo las luces de un bar o bajo las estrellas que se ven pero ya no están.

18 nov. 2011

Amanecen músculos, brillantinas y un culito en pompa

Es ver el tráiler de la película y, no sé, un gusanillo me recorre, y eso que sigo sin haber visto la película anterior. En fin, que a pesar de los pesares sobre la saga, que son unos cuantos, no reniego de ella. ¡Buen fin de semana de viajes y votaciones!

15 nov. 2011

¿Nos enredamos en enero?

Enredados para siempre, el corto de Enredados, verá la luz en enero del año que viene (al menos al otro lado del charco). ¡Ganas, ganas, ganas!

14 nov. 2011

Dios, Dios, Dios, Dios... ¡ya se escucha al sinsajo!

Siempre he dicho que una de las escenas que más me ha conmovido de la literatura juvenil es esa de Los Juegos del Hambre en la que Katniss Everdeen se ofrece como tributo en lugar de su hermana. Se convierte en un sacrificio humano por amor, por puro amor. Pues bien, acabo de ver esa escena en el tráiler avanzado de la película y he vuelto a llorar. Empieza la revolución, señoras y señores, espero que estéis todos preparados...

13 nov. 2011

El capítulo siete de Rayuela

El otro día era sábado por la mañana y estaba en clase. Alegría. Tenía el cerebro todavía legañoso y mi cuerpo echaba (mucho) de menos el algodón del pijama y el calorcito de la cama, pero me desperté entera cuando el profesor de literatura nos dio para leer el capítulo siete de Rayuela, de Julio Cortázar. Había probado algo de la literatura de este señor en la carrera, pero como con tantos otros escritores, guardé su imaginario en un cajón... Hasta estas líneas:

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblarcontra mí como una luna en el agua.

Hasta aquí. Respirad hondo.
Y ahora moved la lengua dentro de vuestras bocas para saborear las flores y jugar a perseguir a los peces, pequeñitos, rápidos y de colores. Buenas noches y deliciosos besos. ¡Poesía en prosa para todos!

12 nov. 2011

Lectura alta, rosa y confortable

Hoy es fin de semana, en unas horas tengo clase (...), me pica la mejilla, duerme la Tienda de las Horas, marcho bajo el saco, busco un collar, tecleo sin parar, he sido buena detective, hay que fregar, alguien se ha tragado la luz, se templa el alma, Guantes Blancos duerme, me gusta reír y me afilo las uñas que sujeta(ba)n el aro.

A leer, que son dos días: sábado y domingo. ¡Buenas noches! ¡Mejor cordura! ¡Que voléis en sueños! También prometo desestupidizarme pronto, es sólo cuestión de un par de tictacs.

11 nov. 2011

Espejito, espejito mágico, ya es viernes...

... y ayer a la red de redes llegaron estas imágenes promocionales de la nueva Blancanieves: Mirror, mirror.

Me suenan dos enanitos. Uno trabajó en la genial y divertidísima versión británica de Un funeral de muerte, y al otro lo vi en algún capítulo de Embrujadas. En cualquier caso y ya centrándonos: ¡pero qué pinta más maja tiene esta película!

Buenas noches, buenos sueños y buena suerte en este día de onces.

8 nov. 2011

Quisiera coger un tren...

... que me llevara al País de las cosas perdidas, porque hoy he encontrado y perdido algo al mismo tiempo. Buenas noches.

4 nov. 2011

He visto El castor mientras estudiaba leyes

Ayer tuve un día de rayos y truenos (me siento tintinesca), literal y en figuritas. Y además ayer dejé a Guantes Blancos al cargo de sus dos nuevas primas, con lo cual recorrí en el tren un cuarto del país acompañada por mi sombra. Solitario. Aunque no tanto, porque tenía deberes que hacer: encender mi bombilla interior (no se encendió) para comprender el lenguaje alienígena de una asignatura de Derecho cultural. Una cruzada en toda regla, vamos, ¡vamos! Y entre resoplido y resoplido, una cara sin pintar, nervios bailoteando y un cerebro lleno de barro, levantaba la vista de los papeles, los dossieres, los apuntes y los regalices, y veía a cachitos El castor, esa película con Mel Gibson (¡buh! ¿buh?), la guapísima Jodie Foster o la actriz que será Katniss Everdeen. Sobre un tipo absolutamente desnortado y su familia, una brújula que ama y alienta y soporta, pero que nota cómo empiezan a descontrolarse sus agujas.

(menuda metáfora de pacotilla. es tarde. y hoy he visto un ratón: más mono... y veloz como sólo corre un superviviente)

Una historia dramática, desencajada y exagerada, pero con su humor, y con su poquito de amor y de esperanza. Resulta que no en todos los finales felices se come perdices, a veces el menú sólo incluye una marioneta con forma de castor. Buenas noches, sigue lloviendo.

(¡feliz cumpleaños, hermana!)

1 nov. 2011

Calabazas literarias (figuradamente)

Las enseñaba hoy en su blog Shannon Hale, esa escritora de historias tan preciosas. Ah, y como siempre, yo a lo mío cada vez que puedo: ¡quiero que alguien publique Austenland !

31 oct. 2011

Un año de palabras bien escritas: gracias

En esta noche de muertos y santos vengo disfrazada a contaros que hace exactamente un año llegó a este mundo lijero El Tiramilla, ese diario en red de literatura juvenil que conocéis tan bien. Lo hizo con la fuerza de un equipo ilusionado, seguro, valiente, franco, fantástico y trabajador que no ha parado de mimarlo ni un instante en este tiempo. Un año ya, tantas cosas, sobre todo buenas.


Los tiramillotes, esa pequeña familia que crece poquito a poquito y orgullosa se sabe querida y respetada, hemos capeado cientos de temporales: tramando ideas junto a las musas (Erato, Calíope, Talía y Melpómene ya son buenas amigas), escribiendo cientos y cientos de palabras (pensadas, estudiadas, valoradas; hermosas, picantes, serias, divertidas; reales, experimentales, buenas, confrontadas) y escudriñando todo lo necesario. Muchas horas invertidas, desde luego, y noches sin dormir y ojos que picaban y fechas límite que al final siempre llegaban, además de discusiones literarias muy apasionadas. También hemos superado torpezas y luchado contra monstruos invisibles, fortaleciéndonos con todo, y por descontado hemos leído libros y libros, y hemos tenido la suerte de poder reunirnos al calor de lamparitas, ensaladas para unos y carne para otros, y conciertos de jazz.

Un año lleno de matices, de detalles para el recuerdo. Maravilloso casi siempre, y motivador, en gran parte gracias a vosotros, los que estáis al otro lado y leéis cada cosa que escribimos. Vuestro aliento es el que nos da la energía para estar aquí. Gracias a todos. Y gracias a mis compañeros, porque se han convertido en parte de mi día a día, una parte muy buena, aunque a veces me dé el aire así porque sí y tenga el día gruñón, sobre todo cuando me enfundo en mi traje de correctora (ahí no se salva nadie, mis compañeros dan fe de ello).

A todos, los buenos y valientes, os deseo la mejor noche.

30 oct. 2011

Cuando cuento sobre blanco y recojo guantes negros

Hoy, que ganamos a la noche sesenta minutos como buenos campeones, La Tienda de las Horas cierra durante unos días, así que no me ha quedado más remedio que venirme a este lado del espejo. El lado mal iluminado, mustio de necesidad y de figuras que pasan de puntillas. Para colmo La Tienda levantará tranca y cierre cuando se le encapriche, y eso no puede ser (aunque sea).

Tampoco puede ser que el balcón esté cerrado con las persianas bien estiraditas y del otro lado siga colándose una música caliente, pegajosa e invitadora que no es para mí. Tampoco que cuando una pone el corazón en algo, después tenga que recogerlo hecho jirones, desgarrado a tiras con espadas diminutas de gente diminuta. Pero oíd todos: la música podrá transformarse en aire y escurrirse por entre las rendijas y convertirse en díscola sombra de Peter Pan, no así la gente diminuta de espadas diminutas. Sobre todo porque nada es nunca lo que parece, y esa gente en realidad no es tan pequeñita; ni tan malvada, ni tan hábil, ni tan feroz; tal vez se trate de personas a veces pequeñas que luego son grandes y después otra vez pequeñas, y que de vez en cuando blanden sus filos porque se pierden en la parte del camino mal iluminada, mustia y de figuras que pasan de puntillas. Ahora sólo tengo velas, mañana buscaré bombillas.

(...) Guantes Blancos respira sobre el baúl, fundiendo con su calorcito los jirones, así que os doy las buenas noches, personas grandes y gente diminuta; nos apagan las estrellas.

28 oct. 2011

Brutal e hilarantemente narniano

Si encendéis la luz y cambiáis vuestros ojos por unos biónicos súper poderosos, apreciaréis que los personajes del fondo son los de las películas de Las crónicas de Narnia. Pues bien, sabiendo esto atented a esto otro, algo que yo llamo "Juguemos a Narnia".

Ve a Ikea. Escóndete en un armario. Cuando alguien abra el armario grita: "¡¡¡¡POR NARNIAAAAAA!!!!

Como la vida misma. Y ahora pongo cara de pan y me voy a hacer la comida, que hoy toca tarde de derechos y literaturas.

25 oct. 2011

Las doce plantas de Scholastic: para quedarse a vivir allí


Tiene palmeritas, cafeterías con una pinta estupenda, una colorida terraza exterior desde la que se divisa Manhattan, cientos y cientos ¡y cientos! de libros juveniles, escaleras mecánicas, merchandising lijero a tutiplén, profesionales de renombre, ideas de potencial bárbaro, alcance internacional... Os estoy hablando de la editorial estadounidense Scholastic, "culpable" de cositas como Harry Potter (allá) o Los Juegos del Hambre. Para saber más y alucinar ojipláticos, dadle al play.

Y ahora nos deseo a todos buenas noches con esta cubierta: Las chicas del mañana, detrás de las puertas. Me muerde la curiosidad...

20 oct. 2011

¡Estaré en la presentación de Las Tibias Cruzadas!

Y lo haré muy bien acompañada, con mi camisa favorita y los nervios a flor de piel, y con muchísimas ganas de contaros "cosas" sobre el desenlace de Skeleton Creek, el 16 de noviembre en librerías. Pero empecemos por el principio...

Ya os daba una pista poco misteriosa en el post anterior: este sábado 22 a las cuatro de la tarde tenéis, si podéis y queréis y deseáis, una cita literaria en el Museo del Romanticismo de Madrid (C/ San Mateo, 13). Allí, enmarcada dentro del Festival Semana Gótica de la ciudad, se celebrará la presentación de Las Tibias Cruzadas, el tercer libro de la saga El diario de Ryan, popularmente conocida como Skeleton Creek.

En la mesa estaremos la editora de la serie, María José Guitián (de Bruño), el escritor Miguel Luis Sancho, la bloguera Verónica Pérez y yo. Hablaremos del nuevo libro, se leerá el primer capítulo, y charlaremos entre nosotros y con vosotros. La fiesta promete ser fabulosa, ¡os esperamos a todos! Y nada de quedarse en casa porque os dé vergüenza, que a veces pasa: venid, saludad y ya veréis lo bien que os lo pasáis.

19 oct. 2011

Siniestra y de ojos azules

Revived será lo nuevo de Cat Patrick (autora de Forgotten, este mes en librerías por La Galera), sobre una chica, Daisy Appleby, que muere y la resucitan, muere y la resucitan, todo en un plano muy científico y poco ético.

¿Que por qué os cuento esta milonga? Por ofrecer pura información, así, a secas; porque si Forgotten funciona tal vez en un futuro Revived, que pinta interesante, llegue a esta orilla del charco; y porque la portada es para quitarse el sombrero... y taparse con una mantita. Qué frío da, qué miedo, qué expresión de cejas la de Daisy, y cómo inquieta ella en sí misma y su soledad. Sobre todo porque el plástico que rasga parece el de una bolsa funeraria.

Hay que ver lo asustadiza que me está volviendo Skeleton Creek. En unas horas os cuento sobre esta saga, aunque podéis adelantar los deberes leyendo ESTO. ¡Buenas noches !

14 oct. 2011

Los libros huelen a esponjas amarillas

¿Qué pasa cuando algo es bueno y funciona?, ¿o cuando simplemente funciona? Que llega Bob Esponja y con su esponja lo absorbe todo, y de repente nos encontramos con eso que funcionaba multiplicado por todas partes. Los productos se convierten en espejos y todo tiene un olorcillo familiar... En el universo lijero esto sucede a menudo. Pasó con Harry Potter: después de este niño mago surgieron muchos otros. Pasó con Crepúsculo: después de Bella, su lobo y su brillante y doliente chupasangre, se reprodujeron muchos otros, ¡y hasta el estilo de las cubiertas de la saga! Y así. Y aunque esto de no innovar y bañarse en las ideas de otros me parece de lo más bobo y aburrido, también tiene su parte divertida. Por el ridículo, digo.

¿Qué tienen en común Instinto (el 25 de este mes en librerías) y Despertar? A simple vista, dos detalles fáciles e insignificantes: títulos directos y llenos de drama y posibilidades, y la editorial que los ha traído a España. Si afilamos el ojo, encontramos un parecido mucho más razonable, atentos.

De esto va Instinto: Tras conocer a Jack, la vida de Alice Bonham, de diecisiete años, da un giro inesperado. Y es que él es diferente a nadie que jamás haya conocido. Todo cambia cuando conoce a Peter, el hermano de Jack, cuya penetrante mirada la atraviesa. Aunque Peter parece odiarla, Alice siente que le falta el aire cuando está cerca de él. Pero su mayor problema no es haberse enamorado de dos chicos tan diferentes, sino que Jack y Peter son vampiros y Alice tendrá que elegir entre el amor o su propia sangre.

¿Os suenan las partes subrayadas? Si recordáis, en Despertar también tenemos a la chica, Elena, de diecisiete primaveras, cuya vida gira inesperadamente como una noria cuando conoce a dos hermanos, uno bueno y el otro aparentemente maligno, ambos vampiros. Hay que ver qué poca imaginación parece haberle echado Amanda Hocking a su historia.

Sin embargo, es Jennifer L. Armentrout, la de Mestiza (el 18 de este mes a la venta), la que se lleva la palma, la reina de las reinas de la piña bajo el mar. Y lo digo porque su novela va de esto:

Los Hematoi provienen de la unión entre dioses y mortales, y los hijos de dos Hematois de sangre pura tienen poderes divinos. En cambio los hijos de Hematois y mortales, no. Los mestizos solo tienen dos opciones: ser entrenados para ser centinelas, cazando y matando Daimons o convertirse en sirvientes en las casas de los puros. Alexandria prefiere arriesgar su vida luchando antes que limpiar retretes, aunque puede terminar en los barrios bajos de todas formas. Hay reglas muy estrictas que los estudiantes de Covenant deben seguir. Alex tiene problemas con todas ellas, pero especialmente con la regla número 1. “Las relaciones entre sangre pura y mestizos están prohibidas.” Por desgracia, Alex se siente atraída por Aiden, un sangre pura irresistible. Pero enamorarse de Aiden no es su mayor problema – mantenerse viva lo suficiente para graduarse en el Covenant y llegar a ser centinela sí lo es. Si no cumple con su deber, se enfrentará a un futuro peor que la muerte o la esclavitud: se convertirá en un Daimon y Aiden será su cazador. Y eso no es nada bueno.

Aquí ya ni pongo rayitas ni pongo nada porque quedaría muy sucio, y es que Armentrout ha construido el argumento de su libro con mucho descaro y olé. Básicamente se ha dedicado a tomar el modelo de Vampire Academy y cambiar los nombres de las razas y poca cosa más. Comparad el argumento que os acabo de copiar con las siguientes notas sobre VA.

Los dhampir son mitad humanos y mitad vampiros, y además protegen a los vampiros puros, también llamados moroi, que son superiores en la escala de valores (digámoslo así). Los dhampir sirven a los moroi, viven por y para ellos, les dedican su vida, y es por esto que no tienen derecho a enamorarse. Además, las opciones de los dhampir son claras: o protegen a los moroi, y para eso hay que entrenar duro en escuelas especiales, o les sirven (les proporcionan sin pudor sexo, sangre y todo lo que tengan a bien pedirles). Por supuestísimo es inviable una relación entre un dhampir y un moroi, nadie osaría, y por supuestísimo también la protagonista de esta historia, Rose, es de lo más rebelde. Ah, y no hay que olvidar a los strigoi, vampiros malogrados, perversos chupasangres al uso. En Mestiza por lo visto la protagonista se enamora del equivalente moroi en el universo de Armentrout, rompiendo así las reglas y espoleando el asunto para darle más emoción... pero esta alteración sigue sin ofrecerme la suficiente originalidad, el suficiente atractivo.

Buenas noches, mentes claras, dulces sueños.
Ah, hoy he llevado los zapatitos rojos.

13 oct. 2011

¿Y ahora qué, Anne Emond?


"Ahora que he terminado de leer mi libro... no sé qué hacer conmigo misma."

Terminarse un libro es motivo para muchas cosas. Si ha sido un horror, para probar con otra historia sin perder la fe; si ha sido maravilloso, para intentar seguir ganando la lotería literaria. Pero en cualquier caso, terminarse un libro significa leer después otro, y antes de eso elegirlo, y para ello barajar opciones y descartar novelones y cercar el cerco y dudar hasta el infinito y mucho más allá sobre si este librucho o el otro. Vamos, que lo que más me gusta del placer de leer es el placer de haber elegido y llevar ya unos cuantos capítulos leídos: para entonces, aunque la elección haya sido como para arrancarse la piel a tiras y echarla al mar, al menos llevo un cachito leído y empiezo a manejarme con los nuevos personajes, el nuevo lenguaje y los nuevos dramas. Y digo "nuevo/s" cuando puedo decir manido/s y resabido/s y ahdiosmíootravezno, claro, pero eso, como ayer cuando hablé de Remy y Wendy, es otra historia.

Y todo esto para qué.

El porqué es evidente: ya es de madrugada y una se merece un poquito de libertad en su Tienda de las Horas. ¿Pero "para qué"? Para contar que tal vez mi próxima lectura la elija como hago con la ropa, y me explico: es que me visto según mis humores. ¿Que amanece con sol y los pájaros cantan y las nubes se levantan que si que no? Me enfundo un pañuelillo de colores vivos, pulseras bonitas y mis zapatos rojos. ¿Que me despierto con el pie izquierdo y no tengo el corazón contento ni lleno de alegría? Pues voy de negro, de los pies a la cabeza, y además lo arreglo mirando mal a la gente por la calle, intimidando como una arrabalera. La verdad es que tengo curiosidad por mañana: ¿qué pie descansaré primero en el suelo?, ¿caerán chuzos?, ¿seguiré escribiendo con letras de canciones?

12 oct. 2011

In my mailbox (37) Remy me habría mirado mal, Wendy me habría dado quitaesmalte

Todavía es pronto para llamar a hoy "mañana", pero aun así diré que ayer se cumplieron cien años de la publicación de Peter Pan, del señor J. M. Barrie. Cien años de Wendy, el niño que volaba, la sombra que se le escapó, y los varios niños perdidos y encontrados. También cien años de un final que haría trizas y echaría a la hoguera por mal brujo, pero esa es otra historia.

Y aquí estoy yo, hoy, mañana, en la madrugada de un miércoles que será para el ejército del aire, ya sólo con un poco de cordura, con el cerebro hecho puré, bien machacadito. Sólo quería pasar para daros las buenas noches, incluso a los dormidos (es éste un mensaje en clave, claro), y enseñaros esa fotografía; llamémosla "Canción sobre pared azul".

Una canción para ti
, de Sarah Dessen: novela leída y muy disfrutada. Tierna, diferente, divertida, seca en su realismo, esperanzadora. De ella os hablaré más otro día, también de su fantástico plantel de personajes; hoy simplemente digo que si Remy, la protagonista, viera mis uñas (recién mal pintadas por culpa de la prisa, mi torpeza crónica y un pulso como una ola rápida), chasquearía la lengua en un "tttchñ" desaprobatorio. Por su parte, Wendy Moira Angela Darling, como buena chica amable de su época, tomaría un paño húmedo y corregiría el color rojo de mi piel... aunque tampoco nos aventuremos, oigan. Hasta mañana.

11 oct. 2011

Nunca es tarde, ¿verdad, Larry Crowne?

El otro día fui al cine con mi madre. Fue una de esas tardes madre-hija en las que se habla, se está bien y se descansa. Nos acercamos a la taquilla, vimos que había una nueva peli de Julia Roberts y Tom Hanks, y dijimos "a por ésta". Sin saber de qué iba, para qué; saliendo estos dos y cruzando un poco los dedos seguro que el caramelo sabría muy rico. Y acertamos, clarinete, cumplió su función.

Sencilla, divertida por las rarezas y torpezas de sus variopintos personajes, muy curiosa, muy fresca, súper agradable, bonita, peculiar a veces, perfectamente romántica y familiar. Además por ella desfilaron varios actores conocidos y muy queridos: como Fez, aquí reconvertido en un scootero duro y sexy perdida y celosamente enamorado de la chica más imprevisible. El desenlace, por cierto, fue como tenía que ser, e incluso mejor, gracias al inesperadísimo guiño final justo antes de los créditos, que siempre hay que quedarse a ver "por si acaso".

En fin, que nunca es tarde para nada. Ni para volver a estudiar, ni para enamorarse, ni para prepararse un discurso sobre la patata, ni para formar parte de una pandilla que chasquea los dedos en su rito de iniciación. Eso lo saben muy bien Larry Crowne, con -e final, Lance Corona para los amigos montados en scooters, y su profesora de Oratoria 217, la señorita Mercy Tainot.

8 oct. 2011

Así empiezan las cosas, con sombreros

Para quienes... huelen las estrellas y las rozan con las yemas, se les enfría la nariz porque ya hace frío, brincan en la cama o taconean sobre el asfalto, agitan las varitas al rimo de "wingardium leviosaaa", duermen y roncan o quieren dormir y roncar, son felices o un poquito poco felices, se colocan bien las gafas mientras pasan las páginas de un libro, leen esto y teclean aquello, bostezan, tienen tics y manías y cosas suyas, acarician a otros, cuchichean, prefieren el silencio, guardan la radio bajo la almohada, y quieren y les quieren y les van a querer. Buenas, buenas, buenas noches, tomad vuestros sombreros .