30 dic. 2008

¡¡FELIZ NAVIDAD, BLOGGERS!!


¡¡Saludos, gentecilla!!

La hija pródiga ha vuelto ;)

Y con colores…

E idas de olla navideñas ^*^

Ya era hora… Esto de tener vacaciones es muy peligroso… He estado demasiado vaga y feliz estos días y no he podido acercarme a mi hogar virtual (mi Internet es un desastre… A ver si los Reyes Magos hacen algo al respecto). Pero aquí estoy de nuevo, con mucha energía y libros y libros de los que hablaros. Sin olvidarnos de versiones de novelas, que últimamente dominan las pantallas. De momento, ya he ido a ver Crepúsculo… 2 veces ;) De acuerdo, no es el libro y se le parece poquito, pero tiene un algo, ¿no os parece? Salí del cine queriendo un Edward para mí ^0^

¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!!

Ojalá estéis pasando unas fiestas estupendas. Nieve, llueva o haga un sol de justicia, disfrutad de vuestras vacances con la family, los buenos amigos y las amorosas parejitas.

Éste ha sido un post de felicitación navideña… Dejad que prepare el resto mientras. Y si tenéis alguna sugerencia, pregunta, etc., seréis igualmente bienvenidos en los comments.


Por cierto, para quienes os estéis volviendo locos buscando por la cartelera española: nooop, la primera peli de Georgia Nicolson todavía no se ha estrenado. En todas partes la anunciaban para el pasado 26 de diciembre, pero me da que se han ido todos de vacaciones… En la página oficial de la película en España dice así: “próximamente”. Y las chicas de los foros de Gee dicen que se estrenará hacia el mes de julio de 2009: como la penúltima de 'Harry Potter', vaya. Hay que ver… ¡Paciencia, sabiduría y nunga-nungas para todas!

¡Besos a todo el mundo!

Como adelanto, aquí tenéis 2 listas de novelas que iré comentando: una de ROMÁNTICA JUVENIL y otra de ROMÁNTICA ADULTA. Para l@s despistad@s: las ya subidas están en las listas RJ+RA de la derecha.

Y echad un vistazo a la sección de PRIMEROS CAPÍTULOS, que esta semana estará ya completa.

Si tenéis preferencia por alguna novela en especial, decidme con toda paz y será la primera que comente.

¡¡Cuidaos y pasadlo bien en Nochevieja!! No hagáis nada que yo no haría ;)


ROMÁNTICA JUVENIL

Alfredo Gómez Cerdá: Pupila de Águila

Claudia Gray: Medianoche

Federico Moccia: Perdona si te llamo amor

Gail Carson Levine: El mundo encantado de Ela

Holly Black: El Tributo de la Corte Oscura

Jordi Sierra i Fabra: Las Hijas de las Tormentas

Julia Golding: El secreto de las sirenas

Justin Romper: Vampiratas

Laura Andujar Lorca: El Trébol de Kinsale

Laura Gallego García: Dos velas para el diablo

Laura Gallego García: Mandrágora

Laura Gallego García: Memorias de Idhún

Laurie Halse Anderson: Cuando los árboles hablen


Lisa Jane Smith: Saga Crónicas Vampíricas

Louise May Alcote: Mujercitas

Lucía Baquedano: Cinco panes de cebada

Lucy Maud Montgomery: Ana la de Tejas Verdes

Maite Carranza: El Clan de la Loba

Marianne Curley: El círculo de fuego

Meg Cabot: El Diario de la Princesa

P.C. & Kristin Cast: Marcada

Rick Riordan: Saga Percy Jackson

Stephenie Meyer: Serie Crepúsculo

Tyne O’Connel: Ligar con Príncipes

Ellen Schreiber: Vampire Kisses


ROMÁNTICA ADULTA


CONTEMPORÁNEA

Alexandra Sellers: Serie Los Hijos del Desierto

Janet Evanovich: Serie Stephanie Plum

Meg Cabot

Nicholas Evans

Nora Roberts

Rachel Gibson

Susan Elisabeth Phillips


HISTÓRICA [mis diosas favoritas]

Bonnie Vanak: Serie Guerreros del Viento

Christina Dodd

Eloisa James

Johanna Lindsey

Julie Garwood: Serie Lyon

Laura Lee Guhrke

Lavyrle Spencer

Lisa Kleypas

Mary Balogh

Patricia Cabot (un pseudónimo de nuestra Meg)

Pilar Cabero: A través del tiempo

Robin Schone (diosa indiscutible de la sensualidad)

Teresa Medeiros


...

5 dic. 2008

Laila Winter y las Arenas de Solarïe, Bárbara G. Rivero

Escritura:
Historia:
Personajes:
Ritmo:
Nivel de amor:


BIENVENID@S A ÏALANTHILÏAN

Tal vez alguno de vosotros, nemhiries, ya hayáis estado en Faerïe / Ïalanthilïan.

En caso de que ni siquiera sepáis de qué estoy hablando, bienvenid@s, humanos. Dejaos llevar por mis mágicas palabras y permitid que os acerque a la Bella Gente.


Laila Winter y las Arenas de Solarïe es la novela Romántica Juvenil más preciosa y apasionante que he leído en los últimos tiempos.

Se publicó en mayo de este año y su éxito ha sido impresionante. Todos sus lectores son ahora fieles seguidores de esta saga española que va a convertirse en un fenómeno sin precedentes. Probad un poco del mundo de Faerïe y caeréis rendidos a sus pies.

Y que no os engañe la portada del libro (aunque yo no la habría puesto así...): no es una historia para niños ni mentes sensibles. La fantasía y cruda realidad que encierra esta novela de más de 600 PÁGINAS es de lo mejor que he leído.


Su autora, Bárbara G. Rivero, es gaditana y, aparte de haber creado la novela de fantasía de la década, ejerce como médico de urgencias. ¿De dónde saca el tiempo? A saber. Aunque recemos para que siga organizándose tan bien, ya que después de leer L.W. y las Arenas de Solarïe, estoy que me subo por las paredes esperando su continuación. Porque la habrá (¡¡MUY PRONTO!!), y será igual de fantástica o más, si cabe ^*^. La autora ya ha desvelado el título de la segunda parte de la saga: Laila Winter y los Señores de los Vientos... ¡¡Paciencia, nemhiries ;)!!

Desde aquí, mis felicitaciones y apoyo infinito a Bárbara. Ha hecho lo imposible y de manera increíble: ha revolucionado la novela Romántica-Fantástica Juvenil.


Y ahora, cursiladas aparte, comencemos con Laila & Compañía.

Empieza Laila Winter y las Arenas de Solarïe:


Laila Pelomoco: así llaman a nuestra protagonista. ¿Quiénes? Las insufribles chicas del Internado Femenino Lomoncastle, en Escocia. ¿Por qué? Porque Laila Winter tiene el PELO VERDE.

Laila va a cumplir 16 años, es peliverde y no hace gimnasia porque cuando lo intenta su espalda le duele horrores. Esos dos misteriosos factores han hecho que las insoportables chicas del internado la hayan despreciado desde que eran niñas (son tan ricas como Laila: ¿por qué tiene permisos especiales y ellas no?, se preguntan con rabia). Nuestra protagonista no tiene amig@s y se siente perdida en el mundo. Además, su madre murió cuando Laila era un bebé y su padre vive apartado del mundo en Winter Manor, Irlanda.


El libro comienza en verano, con el final de curso de Lomondcastle, y Laila sólo desea largarse de allí y refugiarse en la seguridad de su hogar. Los últimos días han sido un completo desastre: sus compañeras la desprecian continuamente, va a suspender francés porque la idiota de Mrs. Peabody la tiene cruzada, y en la fiesta conjunta entre Lomondcastle y Lomondfield (el internado masculino de al lado), Daniel Kerry (su pareja de baile y el chico más guapo) la vio besándose con el matón de turno. Todo fue una trampa preparada por las gemelas malvadas de Lomondcastle, pero Laila no tuvo ocasión de explicárselo a Daniel.


Justo antes de marcharse de la escuela, Laila se topa con un trío de chicas muy curioso: llevan ropas raras y no les afectan los insultos de las de Lomondcastle ("Bésame el culo", dice una ^O^). Además: ¡¡una de ellas tiene el pelo VIOLETA!! El último pensamiento de Laila antes de marcharse es para el estrafalario trío: ojalá estén admitidas el próximo curso.


Laila llega a Winter Manor. Su padre ha cambiado: parece más joven y feliz… Y eso sólo puede significar una cosa: ha conocido a una mujer. Y Laila no se fía mucho de las intenciones de la perfeeeecta y estupenda Monique.

La pequeña Winter está a punto de cumplir 16 años y su padre le hace un regalo que cambiará su vida para siempre: un libro que perteneció a su madre y que tiene 5 gemas preciosas incrustadas en la cubierta. Su padre le dice que le ha escrito una dedicatoria en el interior, pero cuando Laila lo abre, está vacío. Todas las páginas están en blanco.

El libro, en el que aparecerán y desaparecerán textos a placer, va a ser la salvación de nuestra protagonista: es una puerta entre los mundos que gobiernan la Tierra: el humano (o nemhirie) y el Faerïe (Ïalanthilïan), comúnmente conocido como el mundo de las hadas. Y si bien Faerïe aguarda muchos peligros e intrigas, Laila se sentirá allí como en casa.


Hay muchas criaturas en Ïalanthilïan: la Bella Gente (hermosas y aladas “hadas”: ¡aunque no llaméis así a ninguna si no queréis hacerla enfadar!), shilayas (las brujas buenas de toda la vida: elegantes, con sombreros picudos y varitas mágicas), pixis (pequeñas criaturas con halas y memoria de pez a las que más vale no ofender), dragones, arpías, sombras y monstruos de todo tipo.

Existen 5 reinos conocidos: Solarïe (el reino dorado de los 5 soles), Airïe (el reino del aire, con ciudades en los cielos), Lunarïe (el reino de la oscuridad, donde es eternamente de noche), Acuarïe (el reino del agua, con ciudades sumergidas: ha cerrado sus fronteras y nadie sabe lo que se cuece ahí dentro) y el Reino Blanco, cuya reina Mab (omnipresente y omnipotente) gobierna todo Ïalanthilïan.

En la Historia Antigua de Faerïe existían más reinos. Pero hoy nadie los recuerda. ¿Qué ocurrió con ellos? ¿Dónde están esas razas desaparecidas de la faz de la Tierra?


Cuando Laila consigue (sin querer) llegar a Solarïe, da comienzo la aventura de su vida.

En sus locuras, aventuras y desventuras (plagadas de carreras contrarreloj, crueles asesinatos, experimentación con humanos y faerïes, y viajes a través de todo Ïalanthilïan; y que comienzan con una caza a manos de 2 pixis locas) contará con la amistad de 3 nuevas amigas: 3 adolescentes del Pueblo Bello (bueno, adolescentes… no me ha quedado claro si tienen 16 o miles de años).

Sus nombres son: CYNDER, hija de la reina de SOLARÏE (una marioneta incompetente que casi trae la muerte a su reino); NIMPHIA, hija de la reina de AIRÏE (una reina sabia y grácil); y AURIGE, hija de Titania, la oscura reina de LUNARÏE.

El optimismo, la alegría y las bolas de fuego de la rubísima Cynder; los inventos, el ingenio y los huracanes furiosos de Nimphia, la de los cabellos violetas; y el mal genio, sarcasmo, desconfianza y telas de araña de oscuridad de la princesa Aurige, digna hija de su madre; se unirán a la valentía de Laila y sus nacientes e impresionantes poderes. Aurige la llama nemhirie… ¿Pero realmente lo es?

Recorrerá con sus 3 amigas todo Faerïe en un Mustang descapotable rosa chillón y conocerá a personajes de cuento como la reina Titania y el disipado Oberón. Se embarcará en una aventura imposible con sus compañeras del Gremio de Ladrones de Solarïe: lucharán contra acuarïes y monstruos despiadados invisibles y bien visibles (con alas, tentáculos, dientes puntiagudos y astuta inteligencia); e intentarán, hasta su último aliento, traer de vuelta la magia al reino dorado. ¿Cómo? Recuperando el último grano de las Arenas de Solarïe: unas piedrecitas de inmenso poder que para su creación requirieron la muerte de antiguas reinas de Solarïe.


Laila, Aurige, Cynder y Nimphia viajarán de un reino a otro: el dorado Solarïe, el oscuramente festivo Lunarïe, el inhóspito Acuarïe, el mundo humano…

Y más vale que tengan ganas de aplicarse, porque están inscritas en 3 colegios la vez, ni más ni menos: la escuela del Gremio de Ladrones de Solarïe, el internado de nemhiries Lomondcastle y la Universidad del Reino Blanco. Nimphia es la única que parece estar en su salsa, Aurige refunfuñará constantemente, Cynder se lo tomará como mejor pueda y Laila se resignará a lo inevitable.


En cuanto al AMOR... ¡¡También existe ;)!!

Primero, Daniel Kerry: el chico del Internado Masculino Lomondfield: un buen tío que anda algo coladito por Laila y que, en su infancia, inventó el mote que crucificó a la peliverde.

Después, Jack Crow: asesino a sueldo cuya próxima misión es Laila... Y que, cuando se topa con ella y sus amigas faerïes, encuentra en la bella, dura y oscura Aurige un alma gemela. Y alguno más que nuestras protas se encuentran en el camino ^*^. Pero ya os iréis dando cuenta de que la novela no necesita parejitas amorosas para enamoraros.



Además, uno de los puntos fuertes de la novela es la relación que se crea entre las 4 protagonistas: la fuerza de cada una, su independencia. No son las típicas adolescentes incapaces de sobrevivir sin un tío bailándoles el agua!

Supongo que en Laila Winter y los Señores de los Vientos, la autora desarrollará más todas estas relaciones que ha ido pincelando aquí y allá.


No os he contado qué misterio de Vida encierran las Arenas de Solarïe. Ni quiénes fueron los Ithirïes y por qué los enterraron en vida en una torre milenaria... ni por qué sus fantasmas parecen adorar a Laila. Tampoco os he contado por qué el bello reino de Acuarïe ha cerrado sus fronteras; ni os he explicado la misión del Gremio de Ladrones. Ni qué será de Laila, Aurige, Nimphia y Cynder cuando lleguen al final y contraríen a la poderosa reina Mab del Reino Blanco.

Todo eso y más es tarea vuestra. ¡Leed la novela! Es mi recomendación y la de todos los nemhiries que la han leído: enamora, apasiona, desconcierta, sobresalta y divierte. Los diálogos entre las 4 amigas son fantásticos: divertidos, oscuros, amenos, cercanos y llenos de agudezas. Y las apariciones de las 5 reinas de Ïalanthilïan cortan la respiración.


NADA sobra en Laila Winter y las Arenas de Solarïe: ni un verbo, ni un adjetivo. ¡Nada! Y eso, el ritmo trepidante, sus personajes tan bien desarrollados, esa fusión tan perfecta de mundos reales y mágicos; y el increíble, profundo e imaginativo relato, hacen del primer libro de la saga una joya como pocas.

Bárbara G. Rivero quiso tirar por la borda todos los tópicos típicos que rodean el mundo de las hadas. Y lo ha logrado: Faerïe lo gobiernan las mujeres, y la Bella Gente ya no es pequeña ni delicada. Tampoco se dedican a cantar en las verdes praderas ni a jugar con los nenúfares de los grandes lagos. Son criaturas muy hermosas y con alas transparentes; miden lo que un nemhirie o más; y sus poderes son inmensos.

Sin embargo, no todo lo que reluce es oro (nunca mejor dicho), y la decadencia de Solarïe y el resto de Faerïe ahoga a la Bella Gente. Nuestras 3 princesas, con ayuda de Laila, están dispuestas a todo por cambiar el reino de Ïalanthilïan.


En la sección PRIMEROS CAPÍTULOS tenéis fragmentos de los 4 primeros capítulos de Laila Winter y las Arenas de Solarïe.

Y si queréis conocer más a fondo las locuras y personalidades de nuestras 4 protagonistas, visitad 'El Diario de Laila Winter', escrito por Nimphia Smith ;)


¡¡Feliz lectura a todo el mundo y corred a compraros el libro!!


4 dic. 2008

QUEDA 1 DÍA


Y preparaos para asaltar los cines de España, chic@s:
¡¡Mañana se estrena Crepúsculo!!

3 dic. 2008

QUEDAN 2 DÍAS

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28 nov. 2008

HIVE (Escuela de Malhechores), Mark Walden

Escritura:
Historia:
Personajes:
Ritmo:


¿Qué te parecería estudiar en el primer y único Instituto de Villanos del mundo? ¿Seis años de asignaturas teóricas y prácticas dedicadas a aprender cómo ser el malo de la película?

Te diría que echases una solicitud en HIVE, pero esta escuela selecciona a sus alumnos de una manera algo menos ortodoxa: si eres un genio en algo (técnica e informática, habilidades psíquicas, destrezas físicas…), y acostumbras a saltarte las reglas, HIVE te encontrará.

Estés donde estés. Hagas lo que hagas. Incluso si acabas de controlar la mente del Primer Ministro inglés, como Otto Malpense. O si te has colado en una base de las fuerzas aéreas y has utilizado su sistema de emergencia nuclear para espiar a una chica que cotillea sobre ti, como Laura Brand. O si, como la estadounidense Shelby Trinity, tienes un alter ego conocido internacionalmente que se dedica a robar en museos de la talla del Louvre.

Los reclutadores de esta institución súper secreta te encuentran, te neutralizan con sus “adormideras” (descargan unos cuantos voltios que te atontan durante 8 horas) y te secuestran.

Tu destino: HIVE, Instituto Superior de Educación Criminal (un instituto súper-secreto, por descontado). Esta escuela de malhechores se encuentra enterrada en las profundidades de una isla en ninguna parte. Durante los 6 años que dure tu educación allí, no volverás a ver cielo: sólo techos de roca y estalactitas centenarias, además de instalaciones y equipos de última generación. Tampoco volverás a casa por vacaciones y en ningún momento de tu vida en HIVE mantendrás contacto con nadie del exterior de la isla.

Tentador, ¿ehh? Sin embargo, te guste o no, una vez que entres en la isla, deberás mentalizarte: vas a tener que despedirte del mundo por un tiempo. Porque salir de allí está prohibido. Aunque nuestros protagonistas, Otto, Laura, Wing y Shelby, sudarán sangre intentando lo imposible.

¿Tendrán éxito? Quién sabe. La respuesta la tiene el autor del libro, Mark Walden. Aunque yo diría que no lo lograrán, ya que se intuye que a esta primera novela le seguirán otras 5 hasta completar el ciclo académico de Otto & compañía.

Bienvenid@s a HIVE, donde el mal se aprende en los libros de texto.

Hive se traduce como colmena y, desde luego, le viene al pelo: los estudiantes son abejas obreras que van evolucionando curso tras curso. El objetivo de la escuela es formar las mentes criminales más brillantes que jamás hayan existido. Lleva bastantes años funcionando y ahora, los adultos que en su día estudiaron en HIVE, envían a sus hijos a la misma institución para que sigan sus pasos. Wing Fanchu, Nigel y Frantz son algunos ejemplos. Aunque no todos provienen de familias criminales: éste es el caso de Otto, Laura y Shelby.

Todos ellos son ALFAS, o sea, pertenecen a la elite de la escuela: el grupo de los superdotados, digamos. Otra de las categorías posibles es la de ESBIRROS, que ni siquiera merece una aclaración. Dos memos que pertenecen a esa última categoría son Block y Tackle. Con esos nombres, ¿qué otra cosa podían ser, sino unos brutos grillados?

Analicemos en unas pocas líneas a los personajes más relevantes.

Otto Malpense.

13 años. Protagonista indiscutible en torno al que girará el resto de personajes.

Es huérfano y ha pasado toda su vida en un orfanato en el que ha vivido como rey y señor. Absorbe cualquier información y texto de manera asombrosa (de niño era como una especie de Matilda), y sus conocimientos sobre técnica y tecnología superan los de cualquier experto. Aparte de la cuestión de su nacimiento, su aspecto también es misterioso: tiene el pelo del color de la nieve.

Su combinación de inteligencia, descaro y egoísmo son la mezcla perfecta para atraer problemas. Convirtió el orfanato en una institución moderna y tecnologizada, y cuando el Primer Ministro Británico anunció un plan de reforma y saneamiento de orfanatos, a Otto no le sentó nada bien.

¿Estaba dispuesto a perder aquel mega-imperio que había levantado él solito? La respuesta es, obviamente, NO. Y al chico no se le ocurrió otra cosa que controlar la mente del Primer Ministro durante su discurso sobre la reforma.

Bienvenidos, caos y locura.

Sin embargo, su pequeño experimento no pasó desapercibido para todo el mundo. Cuando se creía a salvo y con el mundo a sus pies, HIVE le encontró.

Wing Fanchú.

Como Otto, también ha sido secuestrado y atontado con una adormidera; y se despierta en pleno vuelo de helicóptero. Él, Otto, Laura y Shelby van al mismo curso en HIVE.

Wing es el primer amigo que hace nuestro protagonista semi-albino y, al igual que Otto, también posee capacidades que le hacen sobresalir. Este asiático tiene un físico impecable y un control extremo de su cuerpo y habilidades.

Es listo, valiente y muy perspicaz. Calla cuando la situación lo requiere y es prudente hasta decir basta. Comparte habitación con Otto, al que trae por la calle de la amargura todas las noches debido a sus ronquidos de oso.

El pasado de Wing sólo se pincela un poquito. Se adivina que su padre fue alumno de HIVE en su época; y el misterioso colgante que Wing lleva siempre al cuello dará pie a toda una trama. Y yo me pregunto: ¿cuál será la conexión que tiene con el misterioso y muy poderoso Profesor Nero, director de HIVE? Porque cuando alguien te salva la vida a costa de arriesgar la suya, ahí se cuece algo, ¿no creéis?

Laura Brand.

Según Otto, tiene los ojos verdes más increíbles que existen. Es una chica lista, atrevida y muy, muy inteligente. Igual de buena que Otto (o más) en técnica y tecnología.

Sus ganas de largarse de HIVE son las que le acercan a Malpense y Fanchu. Desde el principio del libro nacerá entre todos ellos una bonita amistad que pasará por infinitos peligros: tanques de agua hirviendo, clases de educación física casi mortales, una planta monstruosa y asesina… Lo habitual en HIVE, para qué negarlo.

Su compañera de cuarto es Shelby y, desde el primer momento, no la traga. No soporta las quejas de la consentida jovencita americana. Sin embargo, las apariencias no son lo que parecen y las cosas cambian para bien.

Ojito con Laura: se infiltró en la base de las fuerzas aéreas de su país con tal de vengarse de una chica de su instituto. ¡Mejor tenerla como amiga ^0^!

Shelby Trinity.

Esta sarcástica adolescente americana comienza a quejarse desde el primer instante en el que pisa HIVE: que si la comida es una basura, que si los uniformes obligatorios son de lo menos estético que ha visto en su vida, que si todo es una chorrada y el mundo se ha vuelto loco…

Y Otto, a su vez, desde su primer encuentro con esta insufrible chica, intuye que hay algo más. Y así es: Shelby llevaba una máscara. No es una chica débil, ni quejica, ni una niña de papá, ni una pija… Shelby es el ladrón Espectro, y durante los últimos 12 meses ha mantenido en jaque al mundo entero, pues se ha hecho con unas joyas valoradas en muchos millones. Las autoridades internacionales se desesperan por encontrar alguna pista que les lleve a averiguar la identidad del ladrón… Ni qué decir que jamás lo encontrarán: sobre todo porque es una adolescente y a ningún policía se le ha ocurrido pensar en esa posibilidad.

Como Wing, las habilidades y destrezas de Shelby son impresionantes y le serán de gran utilidad a Laura cuando esté a punto de cocerse en una olla gigante de agua hirviendo.

He aquí, por tanto, nuestro grupo protagonista: el huérfano, el chino misterioso, la inteligente y la pija que no lo es. ¡¡TACHÁN!! Lo cierto es que la historia tiene muy buena pinta, y en el caso de que llegue a publicarse la saga completa, lo que se avecina promete mucho-mucho-mucho. De momento, fuera de nuestras fronteras ya se ha publicado el segundo volumen: The Overlord Protocol.

Pasemos ahora a otro tipo de “protagonistas”.

Mente.

Es el personaje no-humano: omnipresente y omnipotente. Se trata del sistema informático más inteligente jamás creado. Controla, protege y analiza HIVE en todo momento y lugar.

Tiene apariencia: una cabeza azul flotante que aparece y se desaparece a placer.

Mente es algo peculiar: SIENTE. Y el hecho de que haya desarrollado respuestas emocionales, cosa que no debería, será muy útil para nuestros 4 amigos.

Doctor Maximilian Nero.

Un humano malo no tan malvado. Es el director de la escuela, a la considera su proyecto más íntimo y personal: la defiende con uñas y dientes. Lleva no sé cuántos años siendo el director de HIVE, pero a todo el mundo le da la impresión de que nunca envejece. Se trata de un hombre de unos cuarenta y pico o cincuenta años, apuesto, con un buen cuerpo, inteligente y astuto… Un George Clooney a lo Mark Walden.

Su vida está rodeada por un halo de misterio y apenas deja que nadie se le acerque. Natalia Raven, maestra en el arte del sigilo y la desaparición, parece ser su amiga y fiel compañera.

A Nero le han ordenado que bajo ningún concepto permita que Otto salga malherido. Como mucho, le permiten que, por accidente, el chico se quede sin alguna mano. Pero nada más. La vida del huérfano es valiosa y Nero está decidido a averiguar por qué. Sobre todo, porque su propia vida depende de ello.

Otros profesores que pululan por el instituto son: La Condesa, un personajes con poderes psíquicos al que más vale enfadar; el profesor Pike, el típico científico loco; y la señorita León, actualmente convertida en gato gracias a un experimento fallido de Pike.

Número 1.

El humano malo realmente malo.

Es como Charlie en Los ángeles de…, ya que únicamente sabemos de él a través de llamadas que hace a Nero. Sólo que Charlie es un amor, y Número 1 es el mal personificado. Sus planes para el futuro de Otto son… algo escalofriantes.

Violeta.

El monstruo de turno: malvado, asesino y altamente destructor.

Al principio era una plantita muuuuy mona. Carnívora, pero inofensiva. Sin embargo, un fallo humano y otro informático convierten a Violeta en el peor asesino nacido en HIVE.

Y la verdad es que da un poco de asco cuando incluye en el menú a unos cuantos guardias del colegio.

Nigel Darkdoom y Frantz Argentblum.

Termino con dos personajes secundarios. También, alumnos Alfa y compañeros de los 4 fantásticos.

Nigel, hijo del legendario criminal Diabolus Darkdoom, es el “papá” de Violeta. Está claro que su experimento se le va un poco de las manos.

Frantz es el típico cobarde y pedorro con sobrepeso de cualquier novela. Cree que su padre tiene una fábrica de chocolate… Pero el chocolate no te hace tan rico y poderoso.


Creo que, +o -, ya os he explicado todo sobre HIVE, Higher Institute of Villanous Education.

El libro podría ser mejor, desde luego, pero dadle una oportunidad. Más que nada, porque así lograremos que las editoriales se animen a publicar la serie completa y podremos disfrutar de las aventuras cada vez más maduras de estos proyectos de criminales.

Fallos que le veo a HIVE, Escuela de Malhechores: al principio de la novela se habla de situaciones, detalles y personajes de los que después el autor se olvida. Espero que los rescate en el segundo libro de la serie. Y que conforme Otto, Laura, Shelby y Wing vayan creciendo, la convivencia se vuelva más interesante.

Tal vez os preguntéis: ¿pero esto no es una especie de Hogwarts...? Sólo en parte :)


5 nov. 2008

Georgia Nicolson, "Las hijas de las tormentas", "Scusa ma ti chiamo amore" y "El diario de la princesa"

¡¡Qué fuerte!! X aquí pasa gente de Canadá, Rhode Island, Colorado, México, Cuba, Argentina, Suiza, Milán, Reino Unido, Portugal, China… ¡Y españolit@s! ¡¡Muchas gracias, bloggers!! Espero estar haciendo un buen trabajo ;).

Y ahora, a por el post de hoy:

I was thinking… ¿Y si subo cachitos del principio de algunas novelas para abrir boca? Luego: me contáis cuáles os han gustado más y me lanzo a por ellas.

NOTA: la mayoría somos un@s vag@s a la hora de dejar comentarios por la red, pero apreciaría mucho mucho mucho que dieseis un silbidito por ahí (¡besos a quienes sí saludan!). Y si tenéis propuestas, yo estoy abierta a ellas.

Gracias a la encuesta que hay por ahí abajo en la que pregunto qué obra es vuestra favorita, he comprobado con GRAN dolor que nadie o casi nadie conoce el nuevo trabajo de Jordi Sierra i Fabra. ¿Os acordáis de él? Tal vez lo leísteis en el colegio y después lo abandonasteis pensando que era para bebés (¡nada más lejos de la realidad!)… Creedme, todavía se merece toda vuestra atención. Es un crack, un maquinón creando historias apasionantes. Y una de las últimas que ha escrito es una trilogía que se completará en el 2009. Se titula Las hijas de las tormentas; y su primer volumen, El enigma maya. Escribió las 3 novelas prácticamente en 2 añitos, ya que le diagnosticaron un cáncer y el bueno de Jordi pensó que sería fatal dejar una obra sin terminar… ¡¡Te queremos, Jordi!! ¡¡Que el cuerpo no te dé más sustos (ya está sano como 1 roble)!! Pronto hablaré largo y tendido de Georgina Mir (alias ‘Joa’) y sus vueltas por el mundo mundial, ¡¡lo prometo!! Y también dedicaré otro post a Gee, nuestra querida, extravagante y loca amiga: no podéis perderos las locuras de Georgia Nicolson.

Pero, por ahora, vayamos con los dulces y primeros momentos de… Tachán-tachán… [1] Los diarios de Georgia Nicolson, [2] El enigma maya, [3] Perdona si te llamo amor, [4] El diario de la princesa.

Uff, respirad.

El post va a ser bastante largo, espero que no os volváis loc@s.

Y si alguien sabe cómo crear páginas de categorías dentro de un blog con una plantilla HTML corriente y moliente como ésta, ¡¡que me avise, por favor!!

Para cualquier duda/sugerencia/respuesta/whatever: escribidme al mail, en el chatbox o poned 1 comentario en ésta u otra entrada.

Ahora sí: preparaos para un tentempié sano y muy variado. Aquí van los cachitos (algunos más extensos que otrosss). ¡¡Feliz aperitivo!!

[1] Mi gato Angus, el primer morreo y el plasta de mi padre= Libro 1º de Los diarios de Georgia Nicolson, de Louise Rennison.

Domingo 23 de agosto.

Mi habitación. Llueve.

10.00

Papá ha invitado al tío Eddie a entrar en mi habitación como si fuera la cosa más normal del mundo, y han estado fisgoneando lo que hacía. Si el tío Eddie (que es más calvo que una bola de billar, bueno, para ser exactos, que 2 bolas de billar) me vuelve a preguntar si hay que sacar brillo a las calvas, me suicido. No se da cuenta de que ya no llevo pañales. Me dan ganas de gritarle: “¡Tengo 14 años, reboso feminidad y llevo sujetador!”. La verdad es que me queda un poco grande, y cuando corro para no perder el autobús se me sube hasta el cuello…, pero sigo teniendo un gran potencial femenino, ¡calvo anticuado!

Hablando de tetas, me preocupa acabar como todas las mujeres de mi familia, que parecen tener un solo pecho, como si fuera una especie de estantería. Mamá puede ponerse cosas así, es capaz de llevar un sándwich en una mano, una copa en la otra y colocarse un canapé en el “estante”. No es muy atractivo que digamos. Me gustaría tener un volumen apropiado, pero sin llevar las cosas demasiado lejos, no como Melanie Andrews, por ejemplo. El año pasado, después de un partido de hockey, me llevé un buen susto en las duchas. Su sujetador era como 2 enormes bolsas de la compra. Debe de tener algún desequilibrio hormonal o algo así. Cuando trata de darle a la bola, es cuando más se le nota. En una ocasión, creí que se iba a ir directa a la valla llevada por el impulso de sus “melones”, como las llamas Jas en broma.

Todavía es domingo.

11.35

Hay 6 cosas que me horrorizan de mi vida:

  1. Tengo uno de esos granos sin cabeza que no explotará hasta dentro de 2 años y que se transformará en un horrible bulto rojo.
  2. Lo tengo en la nariz.
  3. Tengo una hermana de 3 años que puede haberse hecho pis en cualquier rincón de mi habitación.
  4. Dentro de 14 días, se habrán acabado las vacaciones y tendré que volver al campo de concentración de Oberfürer Frau Simpson y su banda de sádicos profesores.
  5. SOY MUY FEA Y MEREZCO ESTAR EN UN CENTRO PARA FEOS.
  6. Fui a una fiesta disfrazada de aceituna rellena.

16.00

Ha venido Jas. Me ha dicho que, después de la fiesta de disfraces, le costó horas salir de su traje de gata. No me interesaba mucho pero, por pura educación, le he preguntado por qué le costó tanto.

Bueno, el chico de la tienda de disfraces era muy guapo.

¿Y?

Pues que tuve que me­ntirle en lo de la talla. Le pedí una talla pequeña en vez de una mediana.

Me ha enseñado las marcas del cuello y de la cintura; son bastante profundas.

Tienes la cabeza un poco hinchada le he comentado.

No, es que es domingo.

(…)

Cuando llegamos a la puerta, tuve que volver y cambiarme las mallas porque Angus, mi gato, sufrió uno de sus ataques en plan “llamada de la selva”.

Está completamente pirado. Lo recogimos cuando estuvimos de vacaciones en el lago Lomond. Me lo encontré el último día merodeando por el jardín de la pensión en la que estábamos. La pensión se llamaba El Mundo Perdido. Eso os dará una idea de lo que fueron las vacaciones.

Debería haberme dado cuenta de que el gato no era muy normal cuando lo atrapé y empezó a destrozarme la chaqueta. Pero era tan bonito…, con el pelo muy largo y atigrado, y unos enormes ojos amarillos. Incluso siendo un cachorro, ya parecía un perro pequeñito. Pedí y supliqué que nos lo lleváramos a casa.

Aquí se morirá, no tiene padres dije lastimeramente.

Seguramente se los habrá comido soltó papá.

La verdad es que, cuando quiere, puede ser muy cruel. Me trabajé a mamá y, al final, conseguí que nos lo quedáramos.

(…)

Solía sacarlo a pasear con una correa, pero, tal como le expliqué a doña Vecina-de-al-Lado, se la comió.

Lunes 24 de agosto.

17.00

Ni una sola llamada. Como si me hubiese muerto. Creo que hoy me iré a dormir temprano.

Mediodía.

La marche avec misterio”. Subimos y bajamos High Street hablando solamente en francés.

(…)

Hice un mohín con la boca. Cindy Crawford dice que si pones la lengua detrás de los dientes cuando sonríes, se te pone una sonrisa muy sexy. Hablar resulta imposible, por supuesto, a no ser que quieras parecerte a una subnormal.

Miércoles 26 de agosto.

14.00

He estado mirando los álbumes de fotos de la familia… y no me extraña que sea tan fea. Las fotos de papá cuando era pequeño son terroríficas. Tiene una nariz enorme que le ocupa la mitad de la cara.

Viernes 28 de agosto

11.15

Jas me llama para decirme que quiere ir de compras, al parecer ha descubierto un nuevo maquillaje tan natural que no se nota.

¿Tienen cejas? le pregunto.

¿Por qué? ¿Qué quieres decir? ¿Pestañas postizas?

No, quiero decir cejas. Ya sabes, los pelillos que hay encima de los ojos.

La verdad es que las amigas pueden ser tremendamente cortas.

Claro que no hay cejas. Todo el mundo tiene cejas. ¿Para qué quieres unas cejas de repuesto?

Ya no tengo, me las he afeitado sin querer.

Voy enseguida, no hagas nada hasta que llegue.

Mediodía

Cuando he abierto la puerta, Jas me ha mirado como si hubiese visto a un Klingon.

¡Pareces un Klingon! ha exclamado.

En realidad, es poco amiga. Es más como tener un perro que una amiga.

18.00

Jas se ha ido. Su ayuda ha consistido en dibujarme unas cejas con el perfilador de ojos. Ahora tendré que quedarme en casa para siempre.


[2] El enigma maya= Libro 1º de la trilogía Las hijas de las tormentas, de Jordi Sierra i Fabra.

Capítulo 1

Tomó el ascensor en el garaje y se elevó hasta las alturas de su piso cerca del cielo. El aparato la dejó en el rellano sin hacer apenas ruido. Extrajo la llave electrónica de su bolso y la aplicó sobre el lector de la puerta. Otro leve zumbido y se abrió.

Lo primero que hizo al entrar en el piso fue quitarse las zapatillas deportivas para caminar descalza, como le gustaba. No las recogió. Ventajas de vivir sola, con su padre siempre lejos, de viaje, mientras ella estudiaba y estudiaba para poder acompañarlo cuanto antes, aunque su nivel ya fuese más alto que el de muchos otros profesionales, dadas sus facultades. También dejó el bolso en la entrada, y la chaqueta. No hacía un frío excesivo en Barcelona pese al tiempo otoñal. Las temperaturas seguían subiendo, subiendo, subiendo… Muy pronto superarían los 2 grados de más anunciados como media mundial para mitad de siglo con casi cuarenta años de antelación.

Lo último fue quitarse la gorra y mover la cabeza de un lado a otro, para que su rojizo cabello se liberara de la presión, aunque tampoco lo llevaba largo.

El silencio de la casa la sobrecogió.

Estaba habituada a él, pero en ocasiones…

Fue al baño, a su habitación, y finalmente encontró el móvil olvidado por la mañana. Podía memorizar mil detalles, recordar mil cosas, valerse de su nivel intelectual privilegiado, excepcional según los expertos que le habían hecho los tests de capacidad, pero todavía era capaz de olvidarse el móvil en cualquier parte.

(…)

Comprobó la lista de llamadas.

Tres.

(…)

La primera, su amiga:

¡Hola, Joa! ¡Soy Esther! ¿Por dónde andas? Llámame, pendón.

La segunda, el chico:

Hola, soy Ernesto… pausa indecisa. Bueno, nada, quería saber si… –segunda pausa indecisa–. Era por si te apetecía que nos viésemos el sábado y todo eso –tercera y última pausa indecisa–. Volveré a llamarte. Chao.

La tercera, la desconocida, la hizo envararse a medida que la escuchaba, primero con extrañeza, después con inquietud y finalmente con miedo.

– ¿Señorita Georgina Mir? Mi nombre es Álvaro Ponce Quesada y soy agregado cultural de la embajada de España en México. Necesitaría hablar con usted urgentemente por un asunto de su interés referido a su padre. Por favor, comuníquese conmigo o con la embajada a cualquier hora. Le dejo aquí los números. (…)

Mientras escuchaba supo que había dejado de respirar.

–Por favor, señorita Mir, es muy urgente, ¿comprende?

(…)

–Papá… –musitó.

Él estaba en México, en algún lugar de Chiapas, Campeche, Yucatán o Quintana Roo, siempre a la caza de misterios, tumbas, el rastro del pasado y la historia…

(…)

Contó hasta diez.

Ni siquiera llegó a siete.

–¿Señorita Mir? ¿Georgina Mir?

–Sí, soy yo, ¿qué sucede?

Pensaba escuchar la palabra “muerte” de un momento a otro. Pensaba que su mundo iba a hundirse de nuevo. Pensaba que…

–Señorita Mir, no sé cómo decirle esto.

–¿De qué se trata? –volvió a contener la respiración y cerró los ojos.

–¿Cuánto hace que no habla con su padre?

–Pues… –reaccionó–, no sé, diez, doce días. Va de aquí para allá y a veces no en las mejores condiciones.

–¿Dónde estaba la última vez que conversó con él?

–En algún lugar de Yucatán, ¿por qué?

Capítulo 2

–¿Sí, dígame?

–Soy Joa, la hija de Julián –presentó utilizando el nombre por el que todos la conocían.

–¡Querida! –aunque la voz era quejumbrosa, con un leve matiz de ronquera, la explosión de alegría fue explícita–. ¿Qué tal estás, cariño?

No sabía nada.

¿Y cómo decírselo?

–Miguel, ¿dónde está mi padre?

La pregunta debió de cogerle muy de improviso.

– ¿Cómo que dónde está?

Capítulo 3

Encontrarla.

–Siempre decía que mamá reaparecería.

–¿Cómo?

–Ella no pudo irse sin más, ¿entiendes? –hundió en Esther sus luminosos ojos grises–. Papá está seguro de que alguien le hizo algo, se la llevó. Es lo único lógico y con sentido para entender su ausencia.

Su amiga no dijo nada.

Capítulo 5

El último pasajero ni siquiera había pulsado la placa de la pared para vaciar el contenido del inodoro.

Orinó sin atreverse a rozar la tapa protectora, de pie, suplicando para que el avión no atravesara otra turbulencia, y salió del servicio casi a escondidas, con la cabeza gacha, como si fuera invisible. Si alguien la veía y entraba a continuación, creería que la sucia era ella.

No tuvo suerte.

Se encontró casi de bruces con él.

Alto, agraciado, 25 ó 26 años, moreno, cabello un poco largo, de facciones intensas, mirada penetrante, cuerpo atlético. Esto último era fácil de intuir porque llevaba una camisa bastante ajustada y de manga corta.

Estaba habituada a que se fijaran en ella, que la observaran y la repasaran casi inquisidoramente de arriba abajo, algunos con descaro. Para muchos resultaba turbadora, o eso decían. Pasaba de ellos. Pero el choque fue intenso, por ambas partes.

Y le desconcertó que apartara la mirada, tímido. Que bajara los ojos.

–Perdón –se excusó el aparecido.

–Tranquilo –se encogió ella de hombros, y le advirtió a la defensiva–: Ahí dentro está bastante sucio.

–Gracias.

Capítulo 8

–Entiendo –suspiró el hombre acariciando con una mano la cabeza de su bastón.

Joa se movió con inquietud.

–¿Qué es lo que entiende?

–¿Qué sabe de su madre, señorita?

Era lo último que esperaba, que el recién llegado le hablara de su madre.

–¿Perdone?

–Responda, por favor.

–¿Qué tiene mi madre que ver con todo esto?

–Se lo diré. Pero primero le toca a usted. Es lo que hemos convenido.

–Mi madre desapareció hace años, el 15 de septiembre de 1999, siendo yo una niña. Han pasado trece años.

–¿Y?

–Nada más, eso es todo –intentó no encolerizarse, aunque no sabía por qué se sentía furiosa.

–¿Conoce su origen?

–¿Qué tiene que ver…?

–Respóndame, se lo ruego.

–Fue encontrada en la tierra de los huicholes. La adoptó mi abuela y vivió allí hasta la llegada de mi padre. Se enamoraron, se casaron y vivió en Barcelona hasta su desaparición.

–¿Eso es todo?

–¡Sí!

–¿Y no le extraña que ahora sea su padre el que haya desaparecido? (…)

–¿Quién es usted?

Capítulo 11

–¿Tienen Internet?

–Sí, claro. Su padre…

Joa miró por la ventana.

Un gesto maquinal, vulgar.

Pero que le paralizó el corazón.

No creía en las casualidades.

Al otro lado de la calle, observando el hotel, medio oculto desde la entrada pero no desde su posición en el despacho de la directora, vio al mismo hombre del avión que la había conducido hasta México, el joven agraciado, moreno, alto, de cabello un poco largo, facciones intensas, ojos penetrantes y cuerpo atlético.

Capítulo 14

Apagó la luz temprano y cerró los ojos.

La ventana abierta apenas si permitía el paso de una leve corriente con un atisbo de frescor. (…)

Nunca supo cuándo se quedó dormida, pero sí cuándo despertó.

Y por qué.

Primero, el roce, demasiado ostensible. Luego, el instinto, el grito de alarma disparado en su mente. Por último, la realidad de aquella presencia.

El intruso lo hizo bien. Con su mano derecha le tapó la boca. Con la izquierda presionó su brazo y con el cuerpo le aplastó el pecho, inmovilizándola. Lo único que le quedaba eran las piernas. Pero salvo patalear, poco más iba a conseguir.

Joa abrió los ojos con pánico.

Su cuerpo ardió.

–¡Cálmate, no te haré nada! ¡Soy un amigo! (…) ¡Joa, quieta, por Dios! ¡Estoy aquí por tu seguridad!

Esta vez sí lo entendió. Centró sus ojos asustados en el rostro del intruso y, recortada por la suave y difusa luz que penetraba por la ventana, reconoció la imagen de su compañero de vuelo, el mismo que había creído ver por la mañana en la calle, frente al hotel.

Se quedó quieta.

–Voy a retirar la mano, ¿de acuerdo? –se ofreció él–. Por Dios, no grites. Es por tu bien. Has de confiar en mí.

(…)

–Mierda, ¿de qué vas? –se agitó para obligarle a salir de encima de ella. (…) – ¿Quién eres?

–Me llamo David Escudé.

–¿Por qué me has llamado Joa? Sólo mis amigos me llaman así.

–Para que entendieras que yo también lo soy.

–Le dijo la araña a la hormiga.

–Soy tu guardián.

Lo manifestó como si fuera un cargo, no una simple expresión familiar.

–¿Mi guardián?

–Nunca has oído hablar de los guardianes, ¿verdad?

–No.

(…)

–¿Y tampoco de los jueces?


[3] Perdona si te llamo amor, de Federico Moccia= Protagonistas: Niki, 17 años; Alessandro, + - 30.

Uno

Noche. Noche encantada. Noche dolorosa. (…)

Éstas son mis amigas, qué demonios… Fuertes. Son fuertes. Fuertes como Olas. Que no se detienen. El problema vendrá cuando una de nosotras se enamore de verdad de un hombre.

–¡Eh, esperad, que yo también me apunto!

Niki las mira a una tras otra. Están en la via dei Giuochi Istmici. Han dejado abiertas las puertas de su diminuto Aixam y, con la música a tope, improvisan un desfile de moda.

(…)

Mete una rodaja de limón en cada Coronita y ¡chin chin!, brindan entrechocando con fuerza las botellas y alzándolas a las estrellas. Luego sonríen con los ojos casi cerrados, soñando. Niki es la primera en beber. Respira profundamente y recupera el aliento. Mis amigas son fuertes, y se seca la boca. Es bonito poder contar con ellas. Con la lengua lame una gota de su cerveza.

–Chicas, sois guapísimas… ¿Sabéis qué? Necesito amor.

–Necesitas un polvo, querrás decir.

–No seas borde –interviene Diletta–, ha dicho amor.

–Sí, amor –prosigue Niki–, ese misterio espléndido, desconocido para ti…

Olly se encoge de hombros.

En efecto, piensa Niki, necesito amor. Pero tengo 17 años, 18 en mayo. Todavía estoy a tiempo…

–Un momento, un momento, esperad que ahora me toca desfilar a mí…

Y Niki recorre resuelta la estrambótica acera-pasarela entre sus amigas que silban, se ríen y se divierten con esa extraña y espléndida pantera blanca a la que, al menos hasta ahora, nadie ha golpeado todavía.

Veintiuno

Y siguen así, hablando, paseando, conversando de lo divino y de lo humano, de los viajes que han hecho, de los soñados, de fiestas, de locales recién inaugurados y de los que ya han cerrado, y de otras novedades, capaces de escucharse, de reír, y de olvidar, por un momento, esos 20 años de diferencia.

–¿Me dejas probar tu batido?

–Ah, ¿ahora sí…?

–Si te has pedido otro es que tiene que ser bueno.

–Toma –Niki le pasa el vaso.

Alessandro aparta la caña y bebe un sorbo directamente del vaso. Luego se lo devuelve.

–Hummm, has hecho bien en pedir otro. Está bueno de verdad.

–Has apartado la cañita. ¿Tan remilgado eres?

–No es por mí, es que a lo mejor te molestaba a ti. Beber con la misma cañita es un poco como besarse.

Niki lo mira y sonríe.

–En realidad, no. Es diferente. Muy diferente.

Silencio. Se quedan un rato mirándose a los ojos. Luego Niki vuelve a pasarle el vaso.

–¿Un poco más?

–Sí, gracias –Esa vez Alessandro bebe directamente con la pajita. Y la mira. Fijamente. Con intensidad.

–Ahora es como si me hubieses besado.

–¿Y te ha gustado?

–Hummmm, sí, mucho. ¡Era un beso con sabor a kiwi y fresa!

Y se miran. Y sonríen. Y por un momento no se sabe bien quién es el más maduro. O inmaduro.

Treinta y cuatro

Alessandro y Niki se dirigen a la salida. Ella se detiene frente a la escultura. Alessandro se le acerca.

El mar y el arrecife… Bonita, ¿verdad?

Niki lo mira seria.

–Ten en cuenta que a mí no me gustan.

–¿Las esculturas?

–No, las mentiras.

Cuarenta y tres

Luego, por un instante le vienen a la cabeza los jazmines y todo lo demás. Y casi le da vergüenza. Pero, ¿qué esperabas de una chica de 17 años, Alex? Es libre. Y sin obligaciones. Con toda una vida por delante. A lo mejor ya se ha olvidado de ti, de los jazmines… incluso del accidente. Pero es justo que sea así. Claro que… no pierdo nada con intentarlo de nuevo. Coge el teléfono y empieza a escribir.

"Hola, Niki. ¿Todo bien?". Luego se lo piensa mejor. Pero si ella misma se lo dijo. "¿Vas a mandarme una de tus geniales ideas…?". Y sonríe, es mejor ser amables. "La echo en falta. Una idea con perfume de jazmín". (…) Alessandro coge el teléfono y lo deja sobre la mesa. Luego se queda mirándolo fijamente. Un segundo, 2, 3. De improviso, el teléfono se ilumina. Un mensaje recibido. Alessandro aprieta la tecla ‘leer’. ¡Es ella! Ha respondido.


[4] El diario de la princesa= Libro 1º de la serie Los diarios de la princesa, de Meg Cabot.

Martes, 23 de septiembre

A veces tengo la impresión de que lo único que hago es mentir.

Mi madre cree que reprimo mis sentimientos al respecto. Yo le digo: “No, mamá. No es así. A mí me parece que es algo natural. Si tú eres feliz, yo soy feliz”.

Y mamá dice: “Creo que no eres sincera conmigo”.

Entonces va y me da un libro. Me dice que quiere que escriba mis sentimientos en este libro, puesto que, en su opinión, es evidente que no estoy dispuesta a compartirlos con ella.

¿Quiere que escriba mis sentimientos? Muy bien, voy a escribir mis sentimientos:

¡NO PUEDO CREER QUE ME ESTÉ HACIENDO ESTO!

Como si no supiera ya todo el mundo que soy un bicho raro. Soy casi el bicho más raro de toda la escuela. Reconozcámoslo: mido 1’79 m, soy plana, lisa como una tabla, y voy al primer curso, el de los novatos. ¿Se puede ser más bicho raro?

Si el resto de la escuela lo descubriera, me moriría. Sí, así es, me moriría.

¡Oh, Dios! Si de verdad existes, por favor, no dejes que lo descubran.

En Manhattan viven 4 millones de personas, ¿cierto? Eso significa que, de ellas, 2 millones son hombres. Pues bien, de DOS MILLONES de hombres, ella tiene que salir con el señor Gianini. No puede salir con alguno que yo no conozca. No puede salir con alguno que se haya ligado en D’Agostinos o algún otro lugar. No, claro.

Tiene que salir con mi profesor de álgebra.

Gracias, mamá. Muchas gracias.

Miércoles, 24 de septiembre, 5º turno

COSAS QUE HACER

  1. Comprar tierra para gatos.
  2. Acabar los INÚTILES deberes para el señor G.
  3. Dejar de contárselo todo a Lilly.
  4. Ir a Peral Saint: comprar lápices blandos, recargas para la pistola de pintura y tensores de lienzo (para mamá).
  5. Trabajo sobre Islandia para la asignatura de Civilizaciones del Mundo (5 páginas, a doble espacio).
  6. Dejar de pensar tanto en Josh Richter.
  7. Reducir las coladas.
  8. Alquiler de octubre (¡¡¡comprobar que mamá ha ingresado el talón de papá!!!).
  9. Ser más asertiva.
  10. Medirme el contorno del pecho.

Jueves, 25 de septiembre

Hoy, en clase de álgebra, sólo podía pensar en la posibilidad de que el señor Gianini le dé un beso con lengua a mamá mañana por la noche, durante su cita. Me limité a estar allí, sentada, mirándole. Me hizo una pregunta de lo más sencilla –lo prometo, siempre me reserva las más fáciles, como si no quisiera que me sienta marginada o algo así– y ni tan siquiera la oí. Sólo dije: “¿Qué?”.

Entonces, Lana Weinberger hizo ese ruidito que siempre hace y se inclinó hacia mí, lanzando su melena rubia sobre mi pupitre. Una oleada de perfume me dio en plena nariz y Lana susurró, con esa voz tan desdeñosa: “BICHO RARO”.

Pero no lo pronunció en 4 sílabas, sino como si escribiera “BITCHORRRARO”.

¿Por qué personas tan buenas como la princesa Diana mueren en accidentes de tráfico y personas mezquinas como Lana no? No entiendo qué ve Josh Ritcher en ella. Vale, sí, guapa es. Pero también muy mezquina. ¿Es que él no se da cuenta?

(…)

Es un fastidio que los padres de tu mejor amiga sean psicoanalistas.

Hoy, después de clase, los doctores Moscovitz intentaron analizarme por todos los medios. Lilly y yo jugábamos tranquilamente al Scrabble y cada 5 minutos, lo mismo: “Chicas, ¿queréis un poco de zumo? Chicas, en el Discovery Channel emiten un documental sobre calamares muy interesante. Y, por cierto, Mia, ¿qué te parece que tu madre empiece a salir con tu profesor de álgebra?”.

Yo contesté: “Me parece bien”.

¿Por qué no podré ser más asertiva? (…)

Lo peor fue que el hermano mayor de Lilly, Michael, oyó la conversación. Se echó a reír a carcajadas, aunque a mí no me parece que la cosa tenga ninguna gracia.

Dijo: “¿Tu madre sale con Frank Gianini? ¡Ja, ja, ja!”

Fantástico. Ahora Michael, el hermano de Lilly, lo sabe.

Así que tuve que empezar a suplicarle que no se lo explicara a nadie. Va al 5º curso de la clase de genios y talentos, lo cual, por cierto, es la mayor ironía del curso, porque a la señorita Hill, encargada del programa G y T en el Albert Einstein, no le importa lo que hagamos con tal de que no armemos demasiado jaleo. Le fastidia mucho tener que salir de la sala de profesores, que está enfrente del aula de G y T, al otro lado del vestíbulo, para gritarnos. (…) Lo que Michael dijo una y otra vez fue: “¿Qué vas a hacer por mí, eh, Thermopolis? ¿Qué vas a hacer por mí?”.

(…)

Michael sale de vez en cuando de su habitación y suelta comentarios sarcásticos. Y a veces no lleva la camiseta puesta. Aunque no cree en los deportes organizados, me he fijado en que tiene unos pectorales realmente bonitos, y los músculos del estómago extremadamente bien definidos.

Nunca se lo he comentado a Lilly.

En fin, supongo que Michael se cansó de que yo me ofreciera para hacer cosas como sacar de paseo a su sheltie, Pavlov, o llevar al supermercado Gristedes las latas vacías de refrescos ligth para recuperar el depósito, lo cual constituye su tarea semanal, porque al final Michael sólo dijo, con un tono de voz disgustado: “Olvídalo, ¿vale, Thermopolis?”, y volvió a su habitación.

Le pregunté a Lilly por qué se había molestado de aquel modo y ella dijo que él me había acosado sexualmente pero que yo no me había percatado.

¡Qué vergüenza! ¿Te imaginas que Josh Richter empezara a acosarme un día (ojalá) y yo no me enterara? ¡Dios! A veces soy idiota de remate.

Viernes, más tarde

¡Dios mío! ¡Aún no puedo creer que pronunciara la palabra culo delante de un profesor!

Domingo 19 de octubre

Acabo de despertar del sueño más extraño de mi vida.

En mi sueño, Lilly y yo ya no estábamos enfadadas, ella y Tina se hacían amigas, Boris Pelkowski resultó no ser tan desagradable sin su violín, el señor Gianini dijo que había aprobado álgebra por los pelos, bailé lentas con Michael Moscovitz, e Irán había bombardeado Afganistán, gracias a lo cual ningún periódico publicaba la foto del beso de Josh, ya que todos estaban llenos de fotografías de la carnicería bélica.

Pero no ha sido un sueño. ¡No ha sido un sueño! ¡Todo esto ha ocurrido de verdad!

(…)

Le dije que mi mejora en matemáticas era mérito de Michael, que me había enseñado a dejar de tomar los apuntes en mi diario, a ser más ordenada con las columnas y a tachar números en las restas. Michael se ruborizó y aseguró no tener nada que ver con eso, pero el señor G no le oyó porque tuvo que ir corriendo a disuadir a un grupo de Bárbaros que pretendía llevar a cabo una manifestación por la exclusión injusta de una mesa dedicada a los seguidores de Satán por parte de los organizadores.


¿Qué? ¿Se os ha abierto el apetito? ¡¡Ojalá!! Ya me contaréis cuando leáis los libros enteritos. Cuidaos.