Las portadas de cine son para el domingo

Y digo "de cine" porque: a) son espectaculares, y b) siguen la estética de los carteles de cine, cosa que me ha sorprendido y encantado.

Buenas tardes, buen domingo. Yo lo voy a pasar leyendo a Baudelaire, Emily Dickinson, Lorca, Kafka y unos cuantos clásicos del canon más. ¡Leed algo lijero por mí!

10 instantáneas de mi viaje al CERN con Quantic Love

Este comienzo de semana ha sido cósmico: ¡he pasado dos días en Ginebra, en el CERN, con Quantic Love !

La Galera, que es la editorial que ha apostado por este segundo libro de la majísima autora y física Sonia Fernández-Vidal, nos invitó a unos cuantos medios a vivir la experiencia "Quantic Love". Y vaya si la vivimos, ¡nos pusimos en la piel de la protagonista como nunca hubiéramos podido!

Volamos a Ginebra, desayunamos y comimos en el CERN, dormimos allí como si fuéramos unos investigadores más, bajamos a ochenta metros bajo tierra para admirar el colisionador de partículas, nos empachamos de queso suizo en un pequeño restaurante de la ciudad, me manché de café y tinte azul, aprendimos sobre neutrinos y rayos cósmicos, nos regalaron merchandising quantic~loviano monísimo (y muy rico)... Y muchísimo más que contaré pronto con más fotos y detalles tanto aquí como en El Tiramilla. Hasta entonces, muy buenas noches, me voy a planchar la oreja.

Hoy he abrazado a Benedetti y Mulligan

Hoy he comparado la obra de estos dos señores para una clase de literatura, y en un momento del texto he comentado que esas montañas de basura de Reyes de la basura (Trash) parecían montañas de esqueletos secos de gente pequeñita. Entenderéis por qué cuando leáis este cuento de Mario Benedetti:
En un día del año 1987 nació el niño Cinco Mil Millones. Vino sin etiqueta, así que podía ser negro, blanco, amarillo, etc. Muchos países, en ese día, eligieron al azar un niño Cinco Mil Millones para homenajearlo y hasta para filmarlo y grabar su primer llanto.
Sin embargo, el verdadero niño Cinco Mil Millones no fue homenajeado ni filmado ni acaso tuvo energías para su primer llanto. Mucho antes de nacer ya tenía hambre. Un hambre atroz. Un hambre vieja. Cuando por fin movió sus dedos, éstos tocaron tierra seca. Cuarteada y seca. Tierra con grietas y esqueletos de perros o de camellos o de vacas. También con el esqueleto del niño número 4.999.999.999.
El verdadero niño Cinco Mil Millones tenía hambre y sed, pero su madre tenía más hambre y más sed y sus pechos oscuros eran como tierra exhausta. Junto a ella, el abuelo del niño tenía hambre y sed más antiguas aún y ya no encontraba en sí mismo ganas de pensar o creer.
Una semana después el niño Cinco Mil Millones era un minúsculo esqueleto y en consecuencia disminuyó en algo el horrible riesgo de que el planeta llegara a estar superpoblado.

Buenas tardes de siesta.

El pie que le faltaba a Federico García Lorca

Le han cortado un pie a la estatua de Federico que se sienta en un banco de una calle de Granada. Sólo tengo tiempo de decir: ¡pobrecico!

Ese momento en el que descubres que eso que estudias no entra en el examen...

Necesito un nesquik frío, un masaje en la cabeza, una ración de risas a domicilio y, si cae esa breva, una pizza crujiente y calentita. ¡Buenas noches!

(mañana continúa el RANKING, ¿qué libro del 2011 será el afortunado?)

Tiene nombre de discoteca de moda de Nueva York

Llega a esta orilla la continuación de Delirium, y lo hace con una portada que podréis ver sólo si pincháis aquí, porque la que os enseño me parece mucho más preciosa y maravillosa y espectacular, y con ella quiero desearos buenas noches y buenos días.

En cuanto al título de este post: pinchad aquí, lijeros desubicados.

PD: mañana hoy arranca el RANKING, ¿qué tal van esas quinielas?